Éxito Noticias, 25 de agosto 2026.- El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó este martes que durante la vigencia del estado de excepción en Bolivia está permitido marchar, protestar y expresar desacuerdos, pero no bloquear carreteras ni impedir el libre tránsito. “Protesta pacífica sí, bloqueos no y diálogo siempre”, remarcó la autoridad, al fijar la posición del Gobierno frente a las movilizaciones anunciadas en distintos puntos del país.
Las declaraciones surgieron después del despliegue preventivo de efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana hacia Yapacaní, donde sectores interculturales y productores habían anunciado un bloqueo en la carretera Santa Cruz-Cochabamba en rechazo al Decreto Supremo 5676. El operativo fue dispuesto durante la madrugada de este martes con el objetivo de mantener despejada la ruta y evitar posibles enfrentamientos.
Justiniano explicó que la presencia militar y policial busca principalmente prevenir conflictos y garantizar la circulación. “La misión es prevenir el bloqueo, proteger la carretera y, sobre todo, evitar enfrentamientos”, sostuvo. Más tarde, aseguró que la medida preventiva permitió mantener la normalidad en la zona, aunque durante la jornada se reportó la llegada de más efectivos, pese al pedido de algunos sectores para que la tropa fuera retirada.
El ministro recordó que el estado de excepción fue declarado por el presidente Rodrigo Paz mediante el Decreto Supremo 5636, el pasado 20 de junio, por un periodo de 90 días y en todo el territorio nacional. La medida, posteriormente aprobada por la Asamblea Legislativa, permite el apoyo extraordinario de las Fuerzas Armadas a la Policía para preservar el orden público y proteger rutas e infraestructura crítica, dentro de los límites establecidos por la Constitución y las normas vigentes.
Pese a la advertencia contra los bloqueos, Justiniano aseguró que el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de diálogo con los sectores movilizados y afirmó que se analizan medidas para atender sus demandas. “Protestar es un derecho. Sentarse a negociar es el camino. Perjudicar a millones de bolivianos cerrando las carreteras no lo es”, manifestó. La autoridad insistió en que el Ejecutivo busca resolver las diferencias mediante el diálogo y mantener las carreteras expeditas para garantizar la actividad económica y la normalidad en el país.





