Éxito Noticias, 25 de agosto 2026.- La abogada y activista Nadia Beller, víctima de un ataque armado que es investigado como un presunto intento de feminicidio atribuido a su expareja Fernando Cerimedo, pidió al presidente Rodrigo Paz que retire de manera pública las facultades que, según denunció, le habría delegado al asesor político y que le permitirían mantener influencia dentro del aparato estatal pese a encontrarse detenido.
Beller sostuvo que su seguridad continúa en riesgo mientras el mandatario no establezca de forma clara que Cerimedo dejó de tener cualquier tipo de autoridad o capacidad de influencia sobre funcionarios e instituciones públicas.
“Lo que le exijo al presidente es una respuesta clara y contundente de que le ha retirado todas esas facultades que ilegalmente le ha otorgado”, afirmó durante una entrevista con radio Éxito.
La activista aseguró que el problema no se limita al ataque que sufrió, sino al supuesto poder que Cerimedo todavía conservaría dentro del Estado. En ese sentido, cuestionó el silencio del presidente y advirtió que, mientras no exista una instrucción expresa, algunos funcionarios podrían continuar considerando que el detenido tiene la confianza y representación del mandatario.
“Mientras el presidente no se manifieste, nada me garantiza mi seguridad y mi vida, porque Fernando sigue manejando el aparato del Estado”, sostuvo.
Beller afirmó que Paz debería establecer públicamente que Cerimedo ya no cuenta con las atribuciones que anteriormente le habría concedido para comunicarse con autoridades y funcionarios en representación del Gobierno.
“Antes, el presidente le dio la tuición de hablar por él absolutamente con cualquier autoridad, con cualquier funcionario público. El presidente tiene que ser claro y retirársela”, manifestó.
Según la activista, esa definición también permitiría establecer responsabilidades en caso de que se compruebe que Cerimedo continúa ejerciendo algún tipo de influencia desde el centro penitenciario donde permanece detenido.
Incluso señaló que el acceso a un teléfono desde una cárcel no sería un impedimento para que una persona con recursos mantenga contactos externos. “En la cárcel, con dos pesos que él los tiene por demás, se puede acceder a un celular”, afirmó.
Beller calificó como preocupante que un ciudadano extranjero pueda, según su denuncia, mantener influencia sobre diferentes instancias del Estado. “No es dable que un extranjero (…) esté manejando absolutamente todo el Estado como una suerte de vicepresidente de facto”, cuestionó.
Las declaraciones de Beller se producen después de que el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señalara que el presidente Paz no tendría por qué pronunciarse sobre el caso y lo calificara como un asunto de pareja.
La activista rechazó esa interpretación y sostuvo que el ataque no puede ser reducido a un conflicto personal, debido a las denuncias que realizó sobre el poder que atribuye a Cerimedo y a la información que asegura conocer.
Beller también cuestionó la actuación de la Policía y expresó mayor confianza en el Ministerio Público y en los jueces que participaron hasta ahora en las audiencias judiciales de su caso.
Señaló que existen riesgos procesales vinculados con la falta de arraigo de Cerimedo, su presunta capacidad de obstaculizar la investigación y el riesgo para ella como víctima. Sin embargo, manifestó preocupación por la posibilidad de que el poder que atribuye al detenido pueda influir sobre operadores de justicia.
Beller explicó que decidió hacer públicas sus denuncias después del ataque porque considera que la información que conoce es la principal herramienta que tiene para protegerse.
Relató que, después de despertar de una cirugía, supo que tenía resguardo policial y comenzó a comprender que el ataque podía estar relacionado con su conocimiento sobre determinadas actuaciones de Cerimedo.
“Mi único seguro de vida que yo tengo es la información que poseo”, sostuvo.
La activista aseguró además que cuenta con audios y conversaciones que, según dijo, respaldan parte de las denuncias que realizó sobre su expareja. Aclaró que algunos de esos elementos son indicios y que corresponde al Ministerio Público determinar si existen delitos y responsabilidades.
Sobre las acusaciones en su contra por una supuesta participación en hechos de corrupción, Beller negó haber formado parte de esas actividades y sostuvo que la información que conoció le habría sido transmitida durante su relación con Cerimedo.
“Yo no soy cómplice”, afirmó, al rechazar las acusaciones de quienes cuestionan por qué no denunció anteriormente lo que conocía.
Al referirse al futuro del proceso, Beller dijo que espera que las investigaciones permitan identificar tanto a quienes ejecutaron el ataque como el arma utilizada. También pidió que no se descarte ninguna línea investigativa y que se mantenga la independencia de los operadores de justicia.
De igual forma, dirigió su pedido tanto a las autoridades como a la población y aseguró que no busca desestabilizar al Gobierno.
“Lo único que pido es que en mi caso haya justicia, nada más”, afirmó.
La abogada también pidió que la persona que, según su denuncia, intentó acabar con su vida y la de su hijo sea sancionada. “Lo único que pido es que la persona que intentó matarme a mí y a mi hijo que viene en camino pague con la cárcel”, concluyó.





