Éxito Noticias, 15 de septiembre 2026.- El vocero presidencial José Luis Gálvez afirmó que el Gobierno no está dispuesto a orientar sus decisiones en función de las encuestas y defendió la gestión del presidente Rodrigo Paz, pese al descenso de su popularidad registrado en recientes mediciones. Según sostuvo, las medidas adoptadas para enfrentar la crisis económica pueden generar rechazo, pero son necesarias para ordenar las finanzas del país.
“Sí, no gobernamos para las encuestas y para la popularidad, sino para corregir la economía y hacer las cosas ordenadamente”, afirmó Gálvez durante una entrevista con radio Éxito, al ser consultado sobre la caída en la aprobación del mandatario.
El vocero reconoció que la popularidad es un aspecto que preocupa a los políticos, pero aseguró que la prioridad de la actual administración es resolver los problemas económicos. En ese marco, justificó decisiones como el retiro de la subvención a los combustibles, el acceso a recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras medidas destinadas a estabilizar la economía.
“Desde un principio sabíamos que eventualmente íbamos a tomar medidas que no les gustaría a aquellos que estaban muy cómodos usufructuando de un modelo del cual vivieron durante largos años”, señaló.
Gálvez también fue consultado por los factores que estarían influyendo en la pérdida de respaldo al presidente, entre ellos las denuncias relacionadas con Fernando Cerimedo y los audios que son investigados. Al respecto, sostuvo que el Gobierno decidió dejar el caso en manos de la justicia y evitó anticipar conclusiones sobre las personas involucradas.
“Lo primero que hay que hacer es proteger a la víctima y aún si en ese contexto aparecen personas que tenían alguna relación en general con el gobierno, lo que tiene que hacer un gobierno democrático es dejar a la justicia en el marco de las prerrogativas que tiene para que investiguen absolutamente todo y se pronuncien”, afirmó.
El vocero insistió en que la administración de Paz no pretende modificar su rumbo en función de la percepción ciudadana reflejada en las encuestas. Aseguró que las medidas económicas responden a la necesidad de enfrentar una crisis que, según su versión, fue heredada de la anterior gestión y que requiere decisiones que pueden resultar impopulares.
En ese contexto, también defendió la decisión de recurrir al FMI y rechazó que las condiciones asociadas al financiamiento internacional sean las responsables del retiro de la subvención a los combustibles. “Cuando hablamos de quitar la subvención no es porque el fondo lo pida, es porque ya lo hicimos en diciembre y ahora tenemos que resolver ese problema”, sostuvo.
Gálvez señaló que el objetivo del financiamiento es fortalecer la economía y recuperar el valor de la moneda, además de garantizar recursos que permitan atender la crisis. “¿Para qué va a servir? Para justamente fortalecer nuestra moneda, para que el dólar baje, para que podamos recuperar nuestra economía y hay que utilizarlo bien, no hay que malgastarlo”, explicó.
Respecto a la pérdida de popularidad, el vocero remarcó que el Gobierno prefiere asumir el costo político de sus decisiones antes que postergar medidas que considera necesarias. “Lo que queremos hacer es resolver los problemas de la gente y para eso hay que tomar decisiones que son complicadas, que son complejas”, manifestó.





