Éxito Noticias, 4 de febrero 2026.-El activista y ex representante del Conade, Manuel Morales advirtió que el narcotráfico en Bolivia se ha vuelto “imparable”, clara muestra, señaló, es el uso de pasaportes diplomáticos para facilitar actividades ilícitas. Según sus declaraciones, estos documentos oficiales permiten evadir controles en aeropuertos y aduanas, lo que abriría la posibilidad de que narcotraficantes de “alto vuelo” transporten cargamentos sin ser revisados. Morales sostuvo que este hallazgo, revelado inicialmente por la exdiputada Laura Rojas, abre una línea de investigación que podría demostrar un uso sistemático de pasaportes diplomáticos en el tráfico de drogas.
El activista señaló que detrás de estos hechos existiría toda una red estructurada que involucra a funcionarios públicos y miembros del sistema judicial. “Vemos que jueces administran justicia de día y en la noche están vinculados a la producción de droga”, denunció, asegurando que los indicadores apuntan a la existencia de un Estado narco en Bolivia. Morales afirmó que esta situación compromete incluso al Tribunal Supremo Electoral (TSE), lo que demostraría un nivel de penetración institucional alarmante.
Morales también cuestionó la gestión del presidente Rodrigo Paz, quien cumplió tres meses en el cargo, señalando que existe un grado de responsabilidad en el incremento de los cultivos ilícitos. Recordó que la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) reportó un aumento del 10% en las plantaciones ilegales de coca, lo que refleja un crecimiento sostenido de la producción destinada al narcotráfico.
En sus declaraciones, apuntó directamente contra el viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, a quien acusó de tener una inclinación a favor del narcotráfico debido a las políticas públicas que promueve. Morales aseguró que no existe una erradicación significativa de coca y que la supuesta presencia de la DEA en Bolivia es “meramente lírica”, ya que nunca se ha detenido a figuras como Evo Morales, lo que para él demuestra que la política pública vigente fomenta el narcotráfico.
El activista alertó además sobre la expansión territorial del narcotráfico, indicando que actualmente existen 17 provincias donde se cultiva coca de manera ilícita y se transforma en cocaína. Según sus cálculos, el Chapare representa apenas el 30% de la producción ilegal, mientras que nuevas zonas están emergiendo como centros de actividad. “El narcotráfico se está expandiendo como un cáncer, Bolivia se está convirtiendo en un México chico”, afirmó.
Finalmente, Morales subrayó que si bien Bolivia no es experta en la exportación de cocaína, bandas de países vecinos operan en territorio nacional para sacar grandes cantidades al exterior. Esto, dijo, garantiza la continuidad de las actividades ilícitas pese a los anuncios oficiales de mayor control. Con estas declaraciones, el activista busca visibilizar lo que considera una red de narcotráfico de alto nivel con protección institucional, que estaría detrás del crecimiento sostenido de la producción y tráfico de drogas en el país.





