Éxito Noticias, 9 de junio 2026.– Representantes de las personas con discapacidad de la ciudad de El Alto declararon estado de emergencia y solicitaron al Gobierno nacional un incremento en el bono que reciben, además de la entrega de paquetes alimentarios para atender las necesidades de este sector, que asegura estar siendo uno de los más afectados por el aumento de los precios de la canasta familiar.
Los dirigentes manifestaron su preocupación por las dificultades económicas que enfrentan miles de personas con discapacidad, señalando que el monto actual del bono resulta insuficiente para cubrir gastos básicos de alimentación y subsistencia.
Según indicaron, los Bs 250 que reciben no alcanzan para afrontar el incremento del costo de los productos de primera necesidad, situación que se ha agravado en los últimos meses.
“Estamos muy preocupados. No hay para sobrevivir alimentos”, expresaron los representantes del sector al demandar una atención urgente por parte de las autoridades nacionales.
En ese contexto, solicitaron que parte de los recursos públicos disponibles sean destinados a programas de asistencia humanitaria para las personas con discapacidad, incluyendo subsidios o paquetes alimentarios que permitan aliviar la situación de las familias más vulnerables.
Los dirigentes recordaron que la entrega de ayuda alimentaria es una demanda que arrastran desde 2016 y denunciaron que, pese a los compromisos asumidos en anteriores gestiones, el sector continúa sin recibir este beneficio.
Asimismo, cuestionaron que otros sectores sociales accedan a distintos programas de apoyo estatal mientras que las personas con discapacidad, aseguran, permanecen relegadas de las políticas de asistencia.
Los representantes señalaron que la problemática no se limita a la ciudad de El Alto, sino que afecta a personas con discapacidad en los nueve departamentos del país, por lo que pidieron al Gobierno implementar medidas de alcance nacional.
De igual forma, demandaron que las autoridades escuchen sus requerimientos y adopten acciones concretas para garantizar condiciones mínimas de subsistencia para este sector de la población, especialmente en un contexto marcado por el encarecimiento de los alimentos y las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias bolivianas.




