Éxito Noticias, 14 de agosto 2026.- El presidente de la Asociación de Productores Arroceros del Beni, David Pérez, alertó que la falta de combustible podría provocar una reducción de hasta el 50% de la superficie sembrada en ese departamento, lo que tendría consecuencias en la oferta y el precio del arroz durante 2027.
En contacto con radio Éxito, el dirigente explicó que el problema se arrastra desde hace tres años, pero que actualmente afecta de manera crítica la etapa de preparación y siembra del cultivo. “Estamos nosotros con una reducción de alrededor de un cincuenta por ciento que no vamos a poder sembrar en nuestra área normalmente planificada”, afirmó.
Según Pérez, la disminución representaría cerca de 40.000 hectáreas menos de cultivo en Beni. Advirtió que esa situación podría derivar en una menor producción el próximo año y generar escasez del grano, además de un incremento en los precios.
El representante del sector señaló que, pese a las reuniones sostenidas con autoridades del Gobierno y de YPFB, los compromisos asumidos para garantizar el abastecimiento de combustible no se concretaron. “Hemos firmado las actas, pero hasta ahora no se ha podido concretar esto”, sostuvo.
Indicó que en Trinidad los surtidores reciben actualmente apenas la mitad del volumen habitual de diésel, situación que favorece la reventa del combustible. Según explicó, muchos productores solo logran adquirir una pequeña parte en estaciones de servicio y terminan comprando en el mercado informal entre 15 y 16 bolivianos por litro, lo que incrementa significativamente los costos de producción.
Pérez aseguró que la falta de combustible ya obligó a reducir personal y paralizar parte de la maquinaria agrícola. Además, advirtió que el impacto no solo alcanzará a los productores, sino también al transporte, la industria, el comercio y, finalmente, a los consumidores.
El dirigente precisó que el abastecimiento de arroz para este año está garantizado, pero expresó preocupación por la campaña agrícola que se desarrolla actualmente. “Los efectos van a ser en el próximo año, en 2027”, remarcó.
Asimismo, recordó que el calendario agrícola es determinante para el cultivo en Beni y que las siembras deben comenzar hasta el 15 de septiembre. De lo contrario, el inicio de las lluvias impedirá completar el proceso.
Como alternativa, el sector planteó que YPFB venda combustible directamente a los productores para evitar la intermediación y las largas filas en los surtidores. También propuso autorizar la importación de crudo para refinar diésel en una planta instalada en Cuatro Cañadas, iniciativa que, según Pérez, aún no obtiene los permisos necesarios.
“Que YPFB nos entregue directamente el combustible a los productores”, pidió el dirigente, al señalar que los trámites actuales son burocráticos y dificultan una solución oportuna a la crisis que enfrenta el sector.





