Éxito Noticias, 13 de octubre 2026.- El activista ambiental Francisco Prada advirtió sobre posibles riesgos por la presencia de cadmio en muestras de agua de la represa de Hampaturi, en La Paz, y pidió no minimizar los resultados obtenidos. Sus declaraciones surgen después de que la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) descartara niveles peligrosos para la salud en las aguas analizadas, por lo que planteó la necesidad de ampliar los controles y evaluar los posibles efectos de la exposición prolongada a metales pesados.
En contacto con Radio Éxito, Prada explicó que se tomaron muestras en cuatro sectores de la represa y que el cadmio fue uno de los elementos que más llamó su atención. Según detalló, los resultados registraron concentraciones de 0,044 en la parte superior y 0,050 en la inferior. Afirmó que, aunque especialistas consultados le indicaron que esos valores todavía no serían alarmantes, considera necesario realizar un seguimiento para determinar si existe algún riesgo para quienes consumen el agua.
El activista sostuvo que, de acuerdo con las consultas que realizó con médicos y expertos, la exposición prolongada a metales pesados puede provocar su acumulación en el organismo. “A medida que uno va tomando y sigue tomando el agua, se va contaminando y se van incrementando los metales dentro del organismo”, manifestó. Sin embargo, los posibles efectos sobre la salud deben establecerse a partir de evaluaciones técnicas que consideren las concentraciones detectadas y los niveles de exposición.
Prada también cuestionó a la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) por los lugares elegidos para recoger las muestras y pidió que los controles incluyan sectores próximos a la represa y a zonas donde se denuncia la presencia de minería ilegal. “En vez de hacer las pruebas auténticas, van a los lugares donde los mismos lugareños que son mineros les dicen dónde hacer las pruebas”, reclamó. Hasta contar con resultados comparables y una evaluación técnica completa, sus observaciones constituyen una alerta del activista y no una confirmación de que el agua de Hampaturi represente un peligro para la población.





