Éxito Noticias, 15 de septiembre 2026.- El presidente Rodrigo Paz cuestionó a los gobiernos que estuvieron al frente del país durante las últimas dos décadas por, según afirmó, no haber destinado suficientes recursos a la exploración y producción de hidrocarburos. En medio de la actual crisis económica y la disminución de la producción de gas, el mandatario sostuvo que Bolivia dejó de aprovechar su potencial energético por decisiones que consideró equivocadas.
Las declaraciones fueron realizadas durante el acto de culminación y prueba de producción del pozo Montecristo MTC-9, ubicado en la región de Okonawa, Santa Cruz. En ese escenario, Paz defendió la necesidad de volver a priorizar las inversiones en el sector energético y cuestionó que durante años se hayan destinado recursos a proyectos que, desde su perspectiva, no respondieron a las principales necesidades del país.
“Es increíble que cuando se tiene ganas y, en vez de estar haciendo adornos, museos y estupideces en el país, inviertes en lo que tienes que invertir”, manifestó el jefe de Estado, al referirse a la falta de inversiones que, a su criterio, contribuyó al deterioro de la producción hidrocarburífera.
Paz comparó el potencial boliviano con el de Vaca Muerta, en Argentina, formación que destacó por los resultados alcanzados en ese país. Afirmó que Bolivia cuenta con recursos similares que podrían ser aprovechados para generar ingresos y recuperar la economía, pero lamentó que durante los anteriores 20 años no se haya puesto el capital necesario para desarrollar ese potencial.
El mandatario aseguró que su administración busca transformar el sector y priorizar inversiones que permitan mejorar las perspectivas económicas del país. “No nos vamos a poner las medallitas de la cantidad de millones malgastados en obras innecesarias”, señaló, al plantear que el objetivo es dejar resultados que permitan a Bolivia tener un mejor futuro. Durante los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, el país registró ingresos récord por la exportación de gas, aunque posteriormente la producción comenzó a caer, aumentando el riesgo de que Bolivia pase de exportador a importador de gas.





