Éxito Noticias, 2 de septiembre 2026.- El abogado de Nadia Beller, Jerjes Justiniano, afirmó que la investigación por el ataque contra su defendida avanza de manera positiva, pero advirtió que las recientes declaraciones de uno de los presuntos sicarios podrían buscar desviar la atención sobre los verdaderos responsables y la planificación del hecho.
En contacto con radio Éxito, jurista se refirió particularmente a la versión difundida por un supuesto ciudadano colombiano señalado como presunto participante del atentado, quien aseguró que fue contratado desde Cochabamba y que el objetivo no era Beller, sino un ciudadano argentino. Para Justiniano, esta explicación presenta varias inconsistencias y debe ser analizada bajo criterios de lógica y experiencia.
El abogado indicó que sus declaraciones por sí solas no constituyen prueba. Sin embargo, sostuvo que sus afirmaciones deben ser contrastadas con los elementos que ya forman parte de la investigación.
“Lo que él diga no es prueba”, señaló Justiniano, aunque remarcó que corresponde verificar si su relato tiene coherencia con los demás indicios obtenidos durante las pesquisas.
Justiniano rechazó la explicación de que el atentado contra Beller habría tenido como única finalidad intimidarla. Recordó que durante el ataque se realizaron varios disparos a corta distancia y que algunos impactaron en el cuerpo de la víctima.
Según el abogado, si la intención hubiera sido únicamente asustarla, existían otras formas de hacerlo sin poner en riesgo su vida. Por ello, consideró que la violencia utilizada contradice la versión entregada por el presunto sicario.
También cuestionó que se pretenda establecer que el objetivo real era Cerimedo o un ciudadano argentino. Recordó que, de acuerdo con los chats que forman parte de la investigación, Beller acudió en distintas ocasiones al lugar donde ocurrió el ataque sin que Cerimedo fuera convocado.
Para Justiniano, estos elementos contradicen la hipótesis planteada por el ciudadano colombiano y podrían apuntar a un intento de modificar la dirección de las investigaciones.
En relación con las personas que podrían estar detrás del ataque, el abogado mencionó la existencia de sobrenombres utilizados dentro del entorno investigado, entre ellos “El Juancho”, además de otros nombres y referencias que aparecen en las pesquisas.
Justiniano sostuvo que, en este tipo de hechos, no necesariamente existe una sola persona involucrada, sino una cadena de participación que puede incluir a quien ordena el delito, quien lo planifica y quienes finalmente lo ejecutan.
“Hay toda una cadena de una participación criminal”, afirmó.
En ese contexto, consideró relevante la propia declaración del ciudadano colombiano, quien habría señalado la existencia de personas por encima de él y de otros involucrados que estarían por debajo dentro de la estructura.
El abogado sostuvo que estas referencias deben ser investigadas y contrastadas con los demás elementos obtenidos por la Policía y el Ministerio Público, en lugar de utilizarse para desviar la atención sobre la investigación principal.
Justiniano explicó que uno de los elementos que permitió avanzar en la investigación fue la motocicleta utilizada durante el ataque. El vehículo sufrió una avería durante la huida y fue abandonado por los autores, quienes posteriormente habrían sustraído otra motocicleta para continuar su escape.
A partir de ese indicio, la Policía logró identificar al propietario del primer vehículo y posteriormente llegó hasta el entorno familiar del ciudadano colombiano investigado.
Según el abogado, durante las pesquisas se estableció que el sospechoso habría solicitado la motocicleta con el argumento de que realizaría un trabajo por el que recibiría un pago. También se conoció que se habría adquirido un arma calibre 32 y dos trajes de delivery, elementos que, de acuerdo con Justiniano, guardan relación con la forma en que se ejecutó el atentado.
Por ello, considera que la investigación tenía una línea concreta hasta que aparecieron las declaraciones del presunto sicario, que atribuyen la contratación a personas de Cochabamba y plantean un supuesto objetivo distinto.
“Creemos que está pretendiendo desviar la investigación”, sostuvo.
El abogado señaló que la defensa de Beller continuará haciendo seguimiento a las actuaciones del Ministerio Público y solicitará acceso a la documentación del proceso.
Explicó que, como parte afectada, buscan conocer las actuaciones realizadas y contar con copias de los elementos incorporados a la investigación. A su criterio, la Fiscalía debe mantener la línea investigativa que permitió identificar al ciudadano colombiano y esclarecer progresivamente cómo se planificó y ejecutó el ataque.
Justiniano también reconoció que el caso adquirió una dimensión política y mediática debido a los vínculos de Cerimedo con el entorno del Gobierno. Sin embargo, remarcó que su labor como abogado de Beller se concentra en esclarecer el atentado y establecer la verdad histórica de los hechos.
Respecto a la propuesta para conformar una comisión internacional que investigue el caso Cerimedo, el abogado adoptó una posición diferente a la planteada por algunos sectores políticos.
Justiniano consideró que, al menos por ahora, no sería necesaria la intervención de una entidad extranjera, debido a que el Ministerio Público estaría desarrollando una investigación adecuada.
“Creo que el Ministerio Público está realizando una buena labor”, manifestó.
El jurista aclaró que sus críticas al sistema judicial boliviano son conocidas, pero sostuvo que eso no significa que todas las investigaciones realizadas por la Fiscalía sean deficientes. En este caso específico, afirmó que los avances observados permiten confiar en que las pesquisas continúen por la vía nacional.
“Por lo menos por ahora una intervención de alguna entidad extranjera” no sería necesaria, señaló.
De igual forma, Justiniano insistió en que lo fundamental es evitar que elementos políticos, mediáticos o declaraciones de personas investigadas terminen desviando el objetivo central del proceso, es decir, esclarecer quién ordenó, planificó y ejecutó el ataque contra Nadia Beller y establecer las responsabilidades correspondientes.





