Éxito Noticias, 3 de enero 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que las compañías petroleras norteamericanas volverán a operar en Venezuela para explotar y reparar la infraestructura petrolera del país, luego de la captura de Nicolás Maduro. Según el mandatario, el sector energético venezolano se encuentra “en muy mal estado” y requiere inversiones urgentes para recuperar su capacidad productiva.
Trump aseguró que las empresas estadounidenses invertirán miles de millones de dólares en la reconstrucción del sistema petrolero venezolano, con el objetivo de que el país vuelva a ser un actor relevante en el mercado internacional. “Durante mucho tiempo, Venezuela fue un fracaso en producción de petróleo, no producían casi nada. Ahora vamos a cambiar eso”, afirmó en conferencia de prensa.
El mandatario también subrayó que Estados Unidos permanecerá en Venezuela hasta garantizar una transición política segura y ordenada. “Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa”, señaló, dejando claro que Washington mantendrá presencia militar y política en el país mientras se estabiliza la situación.
La decisión de reactivar la explotación petrolera en Venezuela se enmarca en un contexto de crisis energética global y en la necesidad de asegurar nuevas fuentes de suministro. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción se desplomó en los últimos años debido a sanciones, corrupción y falta de inversión.
La oposición venezolana, encabezada por María Corina Machado, celebró el anuncio como un paso hacia la reconstrucción económica del país, aunque advirtió que la prioridad debe ser garantizar que los beneficios lleguen a los ciudadanos y no solo a las corporaciones. Por su parte, sectores críticos denunciaron que la intervención estadounidense responde a intereses energéticos más que a la defensa de la democracia.
Con este anuncio, la captura de Maduro no solo marca un giro político en Venezuela, sino también un reordenamiento económico con la entrada de capital extranjero en el sector petrolero. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollará esta nueva etapa, que podría redefinir el papel de Venezuela en el mercado energético mundial.




