Éxito Noticias, 4 de junio 2026.– Un hombre fue arrestado el sábado pasado en el Aeropuerto Internacional de Sacramento, en el estado de California, acusado de tener en su equipaje de mano un artefacto explosivo lo suficientemente potente como para dañar un avión, además de un encendedor tipo soplete, un cuchillo, bridas plásticas y otros objetos. Había intentado pasar el control de seguridad con todo eso cuando fue detenido por las autoridades.
El hombre, de 49 años y residente de Sacramento, llevaba una bufanda que le cubría el rostro y guantes de látex, señaló el fiscal federal Eric Grant en un comunicado de prensa. También tenía cinco teléfonos celulares: uno con un temporizador de 15 minutos programado para iniciarse, y un segundo con un mensaje en la pantalla de otro número telefónico que decía: “Estaremos esperando tu llamada”.
Las fotos de evidencia difundidas por los fiscales muestran un tubo de cartón de aproximadamente el tamaño de un rollo de papel higiénico, equipado con una mecha verde. Técnicos en explosivos examinaron el artefacto y determinaron que el polvo y la mecha “eran viables y energéticos”, indicó Grant.
El fiscal manifestó que, si el artefacto hubiera detonado junto a una ventana en una aeronave presurizada que volara por encima de los 10.000 pies (3 kilómetros), “tenía el potencial de dañar la aeronave y provocar una posible pérdida de presión en la cabina”.
Las autoridades arrestaron al hombre el sábado y compareció ante un tribunal federal en Sacramento el miércoles. Está acusado de posesión ilegal de material explosivo en un aeropuerto.
Su defensora pública, Meghan McLoughlin, expresó en un correo electrónico a la agencia The Associated Press que “a menudo hay más en estos casos que las acusaciones del gobierno, y que el proceso penal revelará” también la versión de su cliente.
El hecho ocurrió unos días antes de que este miércoles un hombre armado con un chaleco de bombas protagonizara una toma de rehenes también en California, en los Estados Unidos. El sospechoso permaneció más de doce horas en un banco de la ciudad de Bakersfield hasta que fue abatido por agentes del FBI.
El sospechoso murió en “un tiroteo en el que participaron agentes y que involucró a personal de la Oficina Federal de Investigaciones”, señaló el Departamento de Policía de Bakersfield en un comunicado, minutos después del ataque. El enfrentamiento terminó unas 12 horas después de que la policía fuera llamada al edificio, indicó la policía.
Todos los rehenes fueron liberados y ninguno resultó herido, añadió el comunicado.
La toma de rehenes en el centro de Bakersfield comenzó el martes por la tarde, cuando los agentes respondieron a una llamada por una amenaza de bomba en el edificio del Chase Bank.
//Clarín





