Éxito Noticias, 26 de junio 2026.- Aunque los bloqueos de caminos fueron levantados, las filas en los surtidores continúan en varias ciudades del país. Ante esta situación, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, aseguró que el problema responde a dificultades logísticas generadas por más de 50 días de interrupción de rutas y no a una falta de recursos para pagar la importación de combustibles.
La autoridad explicó que la estatal petrolera trabaja en la normalización del abastecimiento luego de que más de 1.600 cisternas quedaran retenidas durante las protestas. Indicó que esos vehículos ya ingresaron a las plantas de almacenaje, donde los carburantes pasan por controles de calidad antes de ser despachados a los surtidores.
Daroca también rechazó que las filas estén relacionadas con una deuda de 500 millones de dólares con proveedores, mencionada anteriormente por el Ministerio de Hidrocarburos. Aclaró que YPFB mantiene un cronograma regular de pagos y que los contratos contemplan plazos de hasta 120 días, por lo que se trata de una “deuda flotante normal” y no de incumplimientos financieros.
Según explicó, el principal desafío es reactivar la cadena logística tras el bloqueo de carreteras. Señaló que recientemente comenzó el ingreso de importantes volúmenes de diésel desde Arica hacia Santa Cruz, mientras que existen más de 30 millones de litros de gasolina disponibles en Puerto Suárez y cerca de 50 millones de litros de diésel en Arica para abastecer al mercado nacional.
Asimismo, informó que YPFB prevé adquirir al menos siete equipos de laboratorio para agilizar los controles de calidad y acelerar el despacho de combustibles. Además, indicó que se negocian nuevos contratos para diversificar los puntos de origen de la gasolina y reducir los tiempos de transporte.
El presidente de la estatal afirmó que se incrementan progresivamente los volúmenes distribuidos con el objetivo de restablecer el suministro y reducir las filas en el menor tiempo posible. Sin embargo, pese al levantamiento de los bloqueos, las largas esperas para cargar gasolina y diésel persisten en ciudades como La Paz, El Alto y Santa Cruz.




