Éxito Noticias, 3 de mayo 2026.- El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, afirmó que Bolivia está declarando una guerra frontal contra el sicariato y el narcoterrorismo, tras la ola de asesinatos que sacudió a Santa Cruz en los últimos días. La declaración se dio luego de una reunión de emergencia con autoridades nacionales y departamentales, en la que se definieron medidas inmediatas para reforzar la seguridad.
Saucedo señaló que el asesinato del magistrado del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, marcó un punto de quiebre y evidenció la gravedad de la situación. “Estamos viviendo un cotidiano de amenazas permanentes”, dijo, al remarcar que los jueces y magistrados enfrentan riesgos constantes por las decisiones que emiten en procesos judiciales.
Entre las medidas acordadas está el reforzamiento de la seguridad para las autoridades judiciales, con protección permanente y operativos especiales en zonas críticas. La Policía desplegará grupos tácticos especializados en Santa Cruz, que serán la base de operaciones para enfrentar directamente al crimen organizado.
El presidente del TSJ también destacó la necesidad de fortalecer el control en las fronteras del país, con apoyo de las Fuerzas Armadas, para impedir el ingreso y salida de grupos criminales. Según explicó, el narcotráfico y el sicariato tienen conexiones internacionales que requieren una respuesta coordinada y firme.
Saucedo advirtió que los recientes ataques reflejan una situación crítica que no puede ser ignorada. “La justicia está bajo amenaza, pero no vamos a retroceder”, aseguró, enviando un mensaje de tranquilidad a la población y de firmeza frente a las organizaciones delictivas.
Finalmente, la autoridad judicial reiteró que las instituciones del Estado están unidas para enfrentar esta crisis y que el objetivo es proteger la vida de los bolivianos y recuperar la paz social. Con estas acciones, se busca demostrar que el crimen organizado no tendrá espacio en Bolivia.





