Éxito Noticias, 4 de septiembre 2026.- El presidente Rodrigo Paz defendió la decisión de reducir la subvención a los combustibles y afirmó que mantener este mecanismo resulta insostenible para las finanzas del Estado. Durante el Foro Económico Cainco 2026, realizado en Santa Cruz, sostuvo que parte de los recursos destinados a subsidiar los carburantes termina beneficiando al contrabando y a “unos cuantos pillos”, en lugar de atender las necesidades de la población.
Paz cuestionó el costo que representa mantener la subvención y planteó que esos recursos podrían ser destinados a obras y servicios públicos. “Cada litro que cruza la frontera es un colegio, un hospital o una carretera que no se hace”, afirmó el mandatario, al señalar que el país debe decidir entre continuar destinando dinero al subsidio o utilizarlo para impulsar su desarrollo. “Es subvención o futuro”, remarcó.
El Presidente reconoció que el retiro de la subvención generó dificultades en el abastecimiento de combustibles, aunque atribuyó parte de la crisis a factores externos que modificaron las condiciones del mercado energético internacional. Pese a ello, aseguró que su Gobierno continuará con el proceso de ajuste y anunció que se busca avanzar gradualmente hacia la liberación de las importaciones de carburantes, con la intención de reducir la dependencia de la intermediación estatal.
En el mismo foro, Paz destacó otras medidas aplicadas por su administración para reducir el déficit fiscal, entre ellas el recorte del gasto público y la disminución de los aportes de capital a las empresas estatales. Aseguró además que durante este año el Tesoro General de la Nación no recibió “ni un solo boliviano” de crédito del Banco Central de Bolivia, medida que presentó como parte de una política de mayor disciplina fiscal.
La defensa de estas medidas se produce en medio del debate económico planteado por la Cainco, que pidió acelerar las reformas estructurales para enfrentar la crisis y recuperar la producción. El presidente de la entidad empresarial, Jean Pierre Antelo, reclamó decisiones rápidas y profundas, además de un Estado que facilite la actividad privada. En ese contexto, Paz sostuvo que el objetivo de su Gobierno es ordenar las finanzas públicas, reducir la dependencia estatal y orientar los recursos hacia sectores que permitan generar crecimiento y desarrollo.





