Éxito Noticias, 23 de septiembre 2026.- El Bono PEPE tendrá como base el padrón de beneficiarios del anterior beneficio, pero el Gobierno actualizará las listas para incorporar a personas y familias vulnerables que no recibieron el primer pago, informó el viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, Edwin Aldunate.
En contacto con radio Éxito, la autoridad explicó que los ministerios de Salud y Educación, el Instituto Boliviano de la Ceguera y otras entidades trabajan en la actualización de los registros para identificar a la población que requiere este apoyo. El grupo incluye a personas con discapacidad grave o muy grave, personas con discapacidad visual, niños y niñas en situación de vulnerabilidad, menores en orfandad, hijos de personas privadas de libertad y familias que requieren protección social.
Aldunate aclaró que quienes no cobraron el beneficio anterior también podrán acceder al Bono PEPE, siempre que cumplan con los criterios establecidos. “La base de partida es todos los beneficiarios del PEPE 1 y ajustar si hay alguna población o alguna objeción que no habían sido contemplados en el PEPE 1”, explicó.
El beneficio alcanzará a aproximadamente 2,5 millones de personas y contempla un total de Bs 750 por beneficiario, distribuido en tres pagos. El primer desembolso será de Bs 250 y está previsto para noviembre, mientras que los Bs 500 restantes se pagarán entre enero y abril del próximo año.
El Gobierno destinará alrededor de Bs 2.250 millones para este beneficio y utilizará recursos del Tesoro General de la Nación. Aldunate aseguró que el Estado ya cuenta con los recursos necesarios para cubrir la primera cuota y señaló que el decreto también permite recurrir a financiamiento externo si fuera necesario.
El viceministro explicó que la distribución en varios pagos busca acompañar a las familias durante el periodo de ajuste de precios y atenuar el impacto de la inflación, especialmente en los hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentos y otras necesidades básicas.
“Estos bonos van a contrarrestar, mitigar en algo lo que significa el efecto, fundamentalmente, en aquellas familias desprotegidas cuyos recursos destinan más a sus necesidades básicas”, sostuvo Aldunate.
La autoridad vinculó esta medida con el retiro de la subvención al diésel y argumentó que el Gobierno busca destinar recursos públicos a políticas sociales en lugar de mantener el costo de la subvención. Según Aldunate, el Estado destinaba alrededor de $us 55 millones semanales a ese mecanismo.
Aldunate también mencionó otros beneficios previstos por el Gobierno, entre ellos el incremento del Bono Juancito Pinto de Bs 200 a Bs 300 y el aumento de la Renta Dignidad para personas que no reciben una renta de la Seguridad Social de largo plazo.





