Éxito Noticias, 22 de septiembre 2026.- Los ataques contra refinerías de Rusia provocaron un fuerte incremento en el precio internacional del diésel, que alcanzó un récord de $us 6,51 por galón en Estados Unidos. El experto Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, advirtió que esta situación dejó de ser un problema regional y puede tener efectos en países de América Latina, entre ellos Bolivia.
Según explicó el especialista, los recientes ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas agravaron las dificultades que ya enfrentaba ese país para mantener su producción de combustibles refinados. Rusia es uno de los principales actores del mercado petrolero y su oferta se encuentra afectada por la guerra con Ucrania y las sanciones económicas aplicadas por Estados Unidos y países europeos.
Piñón señaló que el problema se concentra principalmente en el diésel y otros productos refinados, cuyo comportamiento no necesariamente sigue la tendencia del precio del petróleo crudo. De hecho, aunque los precios del Brent y del petróleo de Texas registraron una caída cercana al 3%, el experto explicó que esto no significa que el diésel vaya a bajar, debido a las dificultades existentes en las refinerías y el menor suministro disponible.
El impacto puede trasladarse a toda la cadena de producción, ya que el diésel es utilizado por camiones de carga, maquinaria agrícola y otros sectores vinculados al transporte y abastecimiento. Piñón advirtió que un aumento sostenido del combustible puede terminar elevando los costos de los alimentos y otros productos, debido a que el transporte y la distribución dependen directamente de este carburante.
En ese escenario, Bolivia también podría verse afectada por el encarecimiento internacional del diésel, al igual que México, Brasil y Argentina. El especialista estimó que el mercado mundial enfrenta una reducción importante del suministro y alertó que la situación podría generar mayores presiones sobre los precios, especialmente con la llegada del invierno en el hemisferio norte, cuando aumenta la demanda de combustibles para transporte y calefacción.





