Éxito Noticias, 20 de agosto 2026.- El alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció la puesta en marcha de un plan de emergencia para garantizar el recojo de residuos sólidos en la ciudad, luego de que los trabajadores de la empresa La Paz Limpia paralizaran sus actividades. La autoridad aseguró que el municipio no mantiene obligaciones económicas con la empresa y adelantó que se evaluarán acciones legales por la afectación a la salud pública.
Dockweiler afirmó que el Gobierno Autónomo Municipal no tiene una relación contractual directa con los trabajadores movilizados y rechazó las versiones sobre una supuesta deuda de la Alcaldía.
“No tenemos ninguna relación contractual con el gobierno municipal. El gobierno municipal no les debe ni un solo centavo”, afirmó.
Según explicó, la responsabilidad del servicio recae en la empresa contratista, que, a su juicio, debía garantizar la continuidad del recojo de residuos pese al conflicto laboral.
“La empresa es la que debería estar limpiando”, sostuvo, al señalar que también tenía la posibilidad de contratar otro personal para evitar la interrupción del servicio.
Incluso, acusó a la empresa de incentivar la medida de presión. “La empresa es la que más bien está incitando a los trabajadores a que paralicen este tema de la limpieza de la ciudad”, manifestó.
Frente a la acumulación de basura en distintos sectores de la ciudad, el alcalde informó que se declaró una emergencia por los riesgos sanitarios que representa la situación.
“Hoy, en este momento, hay emergencia”, indicó.
Añadió que la Alcaldía declarará “emergencia por temas antropogénicos y por problemas a la salud pública”, debido a los riesgos de contaminación y proliferación de focos infecciosos.
Como respuesta inmediata, el municipio puso en marcha el Plan de Emergencia de Gestión del Aseo (PESA) para asumir de manera temporal el recojo de residuos.
“Estamos el día de hoy ya iniciando el programa que se llama PESA, Plan de Emergencia de Gestión del Aseo”, anunció.
Dockweiler explicó que el operativo contará con más de 600 funcionarios municipales y alrededor de 30 vehículos, entre bolquetas, camionetas y otros motorizados, que recorrerán los diferentes barrios de la ciudad para retirar los desechos.
“Empezamos a hacer recojo de basura por nuestra propia cuenta”, señaló.
La autoridad también pidió la colaboración de los vecinos para facilitar el trabajo del personal municipal mientras dure la emergencia.
Solicitó que los residuos permanezcan dentro de las viviendas hasta el paso de los vehículos municipales y que sean entregados directamente al personal encargado.
“No saquen la basura de sus casas”, exhortó.
Explicó que los camiones recorrerán las zonas haciendo sonar campanas o fierros para anunciar su llegada y permitir que los vecinos entreguen sus bolsas en ese momento, evitando así la acumulación de desechos en las calles.
El alcalde informó que la Alcaldía revisa el contrato suscrito con la empresa y analiza las medidas legales que podrían adoptarse por la interrupción del servicio.
“Hay que asumir algunas acciones constitucionales, legales, penales”, advirtió.
De igual forma, Dockweiler comparó la situación con otras medidas de presión que afectaron al país y sostuvo que este tipo de conflictos no deberían poner en riesgo la salud de la población.
“Cualquier tipo de movilización no puede dañar la salud pública de la sociedad”, concluyó.





