Éxito Noticias, 29 de agosto 2026.- Durante su audiencia de medidas cautelares por el proceso de presunto enriquecimiento ilícito, Fernando Cerimedo se refirió directamente a su relación con el presidente Rodrigo Paz y aseguró que ambos mantienen una amistad. El estratega argentino sostuvo que su acercamiento al mandatario estuvo relacionado con su experiencia como consultor político y que sus conversaciones se limitaron a consejos, descartando que haya ocupado un papel con poder de decisión dentro del Ejecutivo.
Cerimedo rechazó así las versiones que lo señalan como una persona con capacidad para influir en autoridades o definir acciones gubernamentales. “No he influido en decisiones, no he tomado decisiones, contratado o despedido personal, no he despedido ministros, no he dado órdenes a ministros”, afirmó durante su declaración ante el juez. También defendió la gestión de Paz y sostuvo que el mandatario habría hecho “todo lo que podía hacer” para que el país funcione.
Sobre su presencia en Bolivia después de la victoria electoral de Paz, el argentino explicó que inicialmente existió la posibilidad de brindar una asesoría externa mediante cooperación internacional, pero que finalmente no se concretó su incorporación formal al Gobierno. Según su versión, decidió permanecer en el país porque tenía la intención de establecerse legalmente, instalar una empresa dedicada al marketing y ampliar desde Bolivia las actividades que ya desarrollaba en otros países.
El origen del dinero que es objeto de investigación también fue parte de su defensa. Cerimedo afirmó que los recursos encontrados durante los allanamientos provenían de sus actividades privadas y que sus abogados ya entregaron documentación para respaldar sus ingresos. Explicó que llevaba capital para poner en funcionamiento una oficina, contratar personal y cubrir los gastos iniciales de la operación empresarial, además de señalar que cuenta con empresas en Argentina y Estados Unidos y que anteriormente tuvo una compañía en Chile.
Las declaraciones de Cerimedo se producen mientras enfrenta una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y después de que surgieran cuestionamientos sobre el nivel de cercanía y acceso que habría tenido con el entorno presidencial. Pese a ello, el argentino insistió en que su vínculo con Paz fue de amistad y asesoramiento informal, y negó haber ejercido funciones dentro del Estado o haber impartido instrucciones a ministros y otros funcionarios.





