Éxito Noticias, 17 de julio 2026.- Carlos Calderón, un ciudadano boliviano reclutado para combatir junto al Ejército ruso en la guerra contra Ucrania, logró sobrevivir a una misión en el frente de batalla en la que murieron todos los integrantes de su tropa. Tras permanecer once días incomunicado, el joven logró comunicarse con su hermana y le dijo: “Me han evacuado. He sido el único sobreviviente de mi tropa”, confirmando que se encontraba hospitalizado por las heridas sufridas durante el combate.
Al conocer que su hermano seguía con vida, su hermana reunió dinero y viajó desde Santa Cruz hasta Rusia para buscarlo. Con apoyo de un funcionario de la Embajada de Bolivia en Moscú, consiguió reencontrarse con él tras un largo recorrido, aunque todavía no ha logrado que pueda regresar a Bolivia debido a las dificultades legales derivadas del contrato que firmó con el Ejército ruso.
Según relató la mujer, Carlos viajó a Rusia convencido de que trabajaría en labores de construcción y reconstrucción de viviendas, atraído por la promesa de un buen salario. Sin embargo, una vez en ese país, él y otros extranjeros fueron obligados a firmar documentos en ruso y posteriormente enviados al frente de batalla, sin recibir copias de los contratos ni conservar sus pasaportes.
La hermana de Carlos aseguró que varios bolivianos de escasos recursos habrían sido reclutados bajo promesas similares. Explicó que intermediarios gestionan los viajes y la documentación, pero una vez en Rusia retienen los pasaportes de los trabajadores y estos quedan sujetos a los contratos firmados, lo que dificulta abandonar el servicio militar.
Actualmente, Carlos permanece en Rusia recuperándose de las heridas provocadas por esquirlas, mientras su hermana continúa realizando gestiones para conseguir su repatriación. Aunque el boliviano firmó un documento renunciando a cualquier beneficio y solicitando su salida del Ejército tras haber cumplido su misión, hasta el momento las autoridades rusas no han autorizado su retorno al país.




