Éxito Noticias, 23 de abril 2026.- El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas envió una respuesta oficial al pliego petitorio 2026 de la Central Obrera Boliviana (COB), en la que reconoce la legitimidad de las demandas del sector trabajador, pero advierte que cualquier decisión debe evitar afectar la estabilidad económica que el Ejecutivo asegura estar reconstruyendo.
El pronunciamiento fue remitido al Comité Ejecutivo Nacional de la COB y parte señalando que el Gobierno comprende el malestar social por el deterioro del poder adquisitivo y las condiciones de vida, que atribuye a una crisis acumulada en los últimos años.
Según el documento, Bolivia atraviesa las consecuencias de “desequilibrios económicos profundos”, entre ellos la caída de reservas internacionales, el desorden cambiario y el impacto de estos factores en los precios internos durante las gestiones 2023, 2024 y 2025. A esto se suma un manejo fiscal inadecuado en anteriores administraciones, marcado por gasto elevado, debilitamiento de la sostenibilidad del Estado y hechos de corrupción que habrían afectado la capacidad de respuesta pública.
El Ministerio sostiene que esos factores derivaron en una situación que golpeó directamente a los hogares bolivianos, reduciendo ingresos reales y generando mayores dificultades económicas para amplios sectores de la población.
En contraste, el Ejecutivo afirma que desde el 8 de noviembre, con la gestión del presidente Rodrigo Paz Pereira, se iniciaron acciones de “reconstrucción económica”, entre las que destaca la estabilización del tipo de cambio por más de tres meses, el ordenamiento fiscal con superávit en ese periodo, la contención de la inflación y la recuperación progresiva de la confianza económica. También menciona el mantenimiento de los bonos sociales como mecanismo de protección a los sectores más vulnerables.
Pese a estos resultados iniciales, el Gobierno remarca que la estabilidad sigue siendo frágil y que debe preservarse. “Atender las demandas del pliego petitorio requiere hacerlo sin poner en riesgo la estabilidad que estamos reconstruyendo”, señala la carta, advirtiendo que medidas que alteren ese equilibrio podrían terminar afectando nuevamente a los trabajadores.
En el documento, el Ministerio también plantea un enfoque estructural del problema laboral en Bolivia, señalando que el desafío es ampliar la cobertura de derechos a los trabajadores informales y fortalecer el sistema de protección social. En esa línea, el Ejecutivo propone una agenda conjunta entre Estado, trabajadores y sector productivo.
El Gobierno convoca así a un diálogo tripartito bajo principios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el objetivo de construir soluciones “equilibradas y sostenibles”. Según la respuesta, este espacio permitirá abordar tanto demandas inmediatas como reformas de largo plazo.
Asimismo, el Ministerio señala que varias de las solicitudes de la COB ya fueron atendidas o están en proceso de implementación en los primeros meses de gestión, mientras que otros puntos serán analizados en mesas técnicas que se instalarán de manera inmediata.
De igual forma, el Ejecutivo invita a la COB a sumarse a lo que denomina la “reconstrucción del país”, subrayando la necesidad de responsabilidad compartida para evitar la repetición de errores del pasado y consolidar un Estado con mayor transparencia, producción y justicia social.





