Éxito Noticias, 6 de junio 2026.- El alcalde de San Julián, Carlos Vaca, denunció este sábado que grupos civiles vinculados a la Unión Juvenil Cruceñista, que habrían llegado junto al contingente policial, cometieron saqueos en viviendas particulares durante el operativo de desbloqueo. Según la autoridad, estos hechos provocaron que la población saliera a defender sus bienes.
Vaca aseguró que desconocía los detalles del operativo ejecutado desde la madrugada y afirmó que, como autoridad municipal, impulsó hasta el último momento una salida dialogada para evitar enfrentamientos. “El 6 de junio nos sorprendieron con un desbloqueo a la fuerza sin coordinar con nosotros. Si hay pruebas de que yo participé en la planificación, renuncio al cargo”, declaró, rechazando versiones que lo vinculan con el operativo.
El alcalde también se dirigió al ministro de Desarrollo Productivo Rural y Aguas, Oscar Mario Justiniano, quien encabezó la intervención, y cuestionó la presencia de civiles en el operativo. “Las fuerzas civiles que trajeron, no sé si de la Unión Juvenil Cruceñista, estaban en estados deplorables, consumiendo alcohol. Estos no solo vinieron a enfrentar a nuestra población, saquearon casas y domicilios. Eso encendió la mecha de toda la población de San Julián”, denunció.
Vaca pidió al Gobierno retirar tanto a los civiles como a los uniformados para retomar el camino del diálogo. “Si el presidente o el ministro quiere establecer la paz otra vez en San Julián, retire a los civiles, retire a los uniformados y vamos otra vez por el camino del diálogo. No confrontemos entre sanjulianeños. No hagamos que se derrame sangre”, exhortó.
El operativo de desbloqueo en San Julián se extendió por cerca de seis horas y dejó como saldo preliminar dos policías heridos de bala, seis arrestados y el robo de equipos de prensa. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo Rural y Aguas se aseguró que la acción se realizó con material disuasivo no letal y bajo respeto a los derechos humanos, logrando restablecer el tráfico vehicular.
Sin embargo, las autoridades nacionales denunciaron que los efectivos fueron emboscados con extrema violencia por grupos armados con piedras, machetes, petardos y armas de fuego. Producto de esos ataques, un policía resultó gravemente herido. El Comando Departamental de la Policía aclaró que ningún uniformado portaba armas letales durante el operativo y que se investigará el tipo de armamento utilizado por los manifestantes.





