Éxito Noticias, 3 de febrero 2026.- El servicio de internet satelital Starlink, propiedad del empresario estadounidense Elon Musk, comenzó a operar en Bolivia desde este lunes bajo una licencia experimental de seis meses, según informó el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Alberto Ágreda. Durante este periodo, el Gobierno trabajará en la elaboración de un reglamento que permita el ingreso formal de empresas que ofrezcan este tipo de tecnología en el país.
“Starlink hace dos días ha iniciado operaciones en Bolivia. Lo ha hecho con una licencia experimental, por esto también ha sido un procedimiento rápido. Es una licencia que le permite operar transitoriamente durante seis meses. Cualquier otra empresa puede también pedir una licencia experimental”, explicó Ágreda, al destacar que el proceso busca abrir el mercado a nuevos actores.
En paralelo, la empresa estatal Entel avanza en negociaciones con Starlink para convertirse en intermediaria del servicio. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señaló que la estatal podría actuar “como un revendedor”, aunque aclaró que la compañía satelital tiene la libertad de definir su estrategia comercial y trabajar con otros operadores privados.
Zamora indicó que el servicio de Starlink será complementario al que ya ofrecen Entel y otras empresas de telecomunicaciones en Bolivia. “No se trata de reemplazar, sino de ampliar la cobertura y mejorar el acceso a internet en zonas donde actualmente es limitado”, sostuvo la autoridad.
Respecto a las tarifas, el ministro precisó que estas serán establecidas directamente por Starlink, mientras que el Gobierno, a través de la ATT, buscará garantizar que exista un precio justo para los ciudadanos. La intención es que el servicio satelital no solo llegue a áreas rurales y alejadas, sino que también sea accesible económicamente.
La llegada de Starlink a Bolivia marca un hito en el sector de las telecomunicaciones, ya que introduce una alternativa tecnológica que promete mejorar la conectividad en regiones donde el acceso a internet ha sido históricamente deficiente. El Gobierno espera que este periodo de prueba permita evaluar el impacto del servicio y definir las condiciones para su consolidación en el mercado nacional.




