Éxito Noticias, 24 de diciembre 2025.- El reciente acuerdo firmado entre el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, y el alcalde de San Julián, Willy Calderón, marca un cuarto intermedio de 72 horas en las medidas de presión que mantenían bloqueadas las rutas de esta estratégica región agrícola de Santa Cruz. La tregua surge como respuesta al rechazo de sectores productivos al Decreto Supremo 5503, que modifica el subsidio de combustibles, y abre un espacio de diálogo que busca evitar mayores enfrentamientos en las carreteras.
Durante estos tres días de pausa, las rutas se liberan y el tránsito de mercancías se restablece, lo que representa un alivio inmediato para productores y transportistas que dependen de la circulación constante de bienes agrícolas. Sin embargo, la medida es temporal y dependerá de los avances que se logren en las mesas técnicas pactadas entre autoridades nacionales y representantes locales. La tensión social se mantiene latente, pues algunos sectores aún consideran insuficiente la respuesta del Gobierno.
El acta de entendimiento contempla la instalación de mesas técnicas para analizar temas de gran relevancia para el agro, como la importación de maquinaria con arancel cero y el uso de biotecnología en la producción. Además, se incluyeron demandas locales como la construcción de carreteras, la asignación de regalías para municipios productores y la evaluación del impacto económico del incremento en los carburantes. Equipos ministeriales viajarán a la región para socializar la normativa y discutir mecanismos de comercialización y logística productiva.
Por su parte, el Ejecutivo boliviano defiende la aplicación del Decreto Supremo 5503 como una medida necesaria para corregir distorsiones económicas y evitar el desabastecimiento de energía. En contraste, los representantes locales valoraron la apertura de este espacio de negociación directa, destacando que la paz social y la actividad económica dependen de soluciones técnicas que protejan a los pequeños productores. El consenso alcanzado refleja la voluntad de ambas partes de evitar una escalada del conflicto.
El futuro del acuerdo dependerá de la capacidad de las mesas técnicas de generar resultados concretos en beneficio de los sectores productivos. Si bien la tregua de 72 horas ofrece un respiro, el riesgo de que los bloqueos se retomen sigue presente. La clave estará en transformar este cuarto intermedio en un proceso de negociación sostenida que permita equilibrar la estabilidad económica del país con las necesidades de los productores de San Julián, evitando que la tensión vuelva a paralizar una de las zonas más importantes para el agro boliviano.





