Éxito Noticias, 12 de junio 2026.- El vicepresidente Edmand Lara se pronunció este viernes sobre los 43 días de protestas y bloqueos que atraviesa Bolivia, respaldando a los sectores movilizados y cuestionando las detenciones registradas en La Paz. La autoridad pidió al presidente Rodrigo Paz encabezar un proceso de diálogo “serio y sin cálculos políticos” para encaminar soluciones dentro del marco constitucional.
En un mensaje difundido en redes sociales, Lara reconoció la apertura de algunos corredores humanitarios por parte de los movilizados, aunque hasta la tarde del jueves no se reportó oficialmente ningún paso habilitado para alimentos, combustibles o medicamentos. “Este gesto no es menor, pone en el centro la vida y la dignidad de la población y demuestra que incluso en el conflicto es posible actuar con sentido de país”, señaló.
El vicepresidente advirtió que desconocer las demandas de los sectores solo agravará la crisis y planteó la necesidad de asumir autocrítica desde el Gobierno. “Hoy corresponde al presidente dar un paso al frente con responsabilidad histórica, abrir un proceso serio de diálogo, asumir con autocrítica lo que deba corregirse y encaminar soluciones dentro del marco constitucional”, manifestó.
Lara también pidió que se investiguen las denuncias de detenciones irregulares, uso excesivo de la fuerza y posibles vulneraciones a los derechos humanos durante las jornadas de protesta. “Bolivia necesita diálogo real, sin cálculos ni postergaciones”, afirmó, convocando a los sectores movilizados a evitar una escalada de confrontación y mantener señales que favorezcan el entendimiento.
El vicepresidente recordó que las movilizaciones reflejan demandas acumuladas y compromisos percibidos como incumplidos, además de una creciente preocupación por la desigualdad en la conducción del país. “Debemos asumir con honestidad que este conflicto tiene causas. Las movilizaciones reflejan decisiones cuestionadas y un malestar social que no puede ignorarse”, expresó.
Finalmente, Lara instó al presidente Paz a asumir un rol más activo en la búsqueda de acuerdos y a encarar las observaciones que surgen desde distintos sectores sociales. “Este no es tiempo de descalificaciones ni de extremos, es tiempo de conducción, de equilibrio y de decisión. Hoy existe una oportunidad real de encaminar una salida. No la desperdiciemos”, concluyó.




