Éxito Noticias, 9 de mayo 2026.- El expresidente Jorge Tuto Quiroga reapareció en la cumbre política de Cochabamba con un discurso centrado en la necesidad de una reforma parcial de la Constitución y un paquete de medidas económicas de “shock” para enfrentar la crisis que atraviesa Bolivia. Según su diagnóstico, el país vive un deterioro institucional y económico de dos décadas que requiere acciones inmediatas y profundas.
Quiroga comparó la situación nacional con la de un paciente crítico, señalando que las instituciones están debilitadas, las reservas internacionales en riesgo y el sector hidrocarburos en caída. “Hay que hacer reconstrucción mayor, empezando por reparar el corazón. El paciente está obeso, las arterias obturadas, los huesos frágiles”, expresó, insistiendo en que el tiempo apremia y que los primeros meses de gestión son decisivos.
Entre sus propuestas, descartó convocar a una Asamblea Constituyente, pero planteó una reforma parcial de la Carta Magna para abrir la economía, garantizar seguridad jurídica y atraer inversiones. Además, sugirió una agenda legislativa que abarque leyes de hidrocarburos, minería, energía, comercio exterior, agropecuaria y la incorporación de tecnologías digitales e inteligencia artificial.
En el plano económico, Quiroga llamó a detener la hemorragia fiscal y reducir el tamaño del Estado. Propuso un programa internacional de apoyo a la balanza de pagos y el aprovechamiento de acuerdos de libre comercio como herramienta para generar divisas y recuperar la confianza de los inversionistas. “El paciente está en estado crítico, hay que salvar Bolivia entre todos”, afirmó.
El exmandatario también cuestionó el modelo estatal de las últimas gestiones, al que atribuyó el debilitamiento institucional, el incremento del narcotráfico y la caída en la producción de gas. En contraposición, defendió la propiedad privada productiva y la necesidad de fortalecer el sector agropecuario como motor de generación rápida de divisas.
Finalmente, Quiroga instó a las nuevas autoridades a dejar de lado la polarización y construir consensos para impulsar reformas estructurales. “Hay una enorme tarea de reconstrucción”, señaló, subrayando que este momento debe asumirse como una segunda oportunidad histórica para el país. Con ello, cerró su intervención con un llamado a la unidad y a la responsabilidad frente a la crisis sistémica que enfrenta Bolivia.





