Éxito Noticias, 9 de julio 2026.– Los mayores riesgos para la salud tras los dos terremotos que azotaron principalmente la costa de Venezuela el mes pasado incluyen la falta de atención médica adecuada, las condiciones de sobrepoblación en refugios y la falta de acceso a agua potable, advirtió la Organización Panamericana de la Salud (OPS) (09.07.2026).
El régimen chavista elevó este miércoles la cifra de fallecidos a 3.811 y afirmó que 16.740 personas resultaron heridas y 17.907 se encuentran sin hogar.
“En las próximas semanas, los mayores riesgos para la salud podrían derivarse no solo de las lesiones causadas por los terremotos, sino también de las interrupciones en los servicios de salud, el hacinamiento, las deficiencias en el agua y el saneamiento, y la reducción del acceso a vacunas y atención médica de rutina”, precisó el director de la OPS, Jarbas Barbosa.
Además, el sistema de salud venezolano ya estaba deteriorado significativamente tras años de crisis económica, lo que contribuyó a la falta de atención médica disponible inmediatamente después de los sismos, señaló el director de emergencias sanitarias de la OPS, Ciro Ugarte.
Años de deterioro y éxodo de personal médico agravaron la respuesta ante la catástrofe
Además, la migración masiva de profesionales de la salud en los últimos años, como parte del gran éxodo de personas, también dejó a Venezuela en una situación difícil.
“La escasez de servicios esenciales inmediatamente después del terremoto fue crítica y las instalaciones que no estaban destinadas a la atención de traumatismos o al tratamiento de emergencias tuvieron que adaptarse para este fin en toda Venezuela”, dijo Ugarte.
La atención ha mejorado gracias a la asistencia internacional, el personal de otras regiones y los hospitales de campaña, agregó.
La encargada del régimen chavista Delcy Rodríguez ha defendido con vehemencia la gestión del gobierno ante los terremotos, pero llueven críticas por el hecho de que hayan sido los civiles los que han liderado muchas de las operaciones de rescate y recuperación, con la ayuda de equipos profesionales de rescate de todo el mundo, bomberos y voluntarios.




