Éxito Noticias, 6 de mayo 2026.- Los marchistas que recorrieron más de 20 días desde Pando y Beni hasta la sede de Gobierno denunciaron una “traición” por parte del secretario ejecutivo de la CSUTCB, Víctor Hugo Roca, quien suscribió un acta de acuerdo con el presidente Rodrigo Paz para gestionar la abrogación de la Ley 1720. Los movilizados aseguraron que nunca fueron consultados y que desconocen a su dirigente.
“Totalmente lo desconocemos, es un traidor, un vendido, un manejado. Queremos decirles públicamente que ya no va más como secretario ejecutivo”, expresó uno de los representantes en contacto con los medios, acusando a Roca de haber negociado sin tomar en cuenta el sacrificio de las bases que marcharon hasta La Paz.
La Ley 1720, promulgada el 10 de abril de 2026, autoriza al INRA la conversión voluntaria de pequeñas propiedades tituladas en medianas, con el objetivo de facilitar créditos bancarios y modernizar la producción. Sin embargo, sectores indígenas y campesinos consideran que la norma pone en riesgo sus derechos sobre la tierra y exigen su abrogación inmediata.
Los marchistas instalaron una vigilia en puertas de la Vicepresidencia, donde anunciaron que esperarán a que la Asamblea Legislativa sesione en las próximas horas para tratar la derogación de la norma. “Nosotros nos vamos a quedar en vigilia para que los parlamentarios de una vez sesionen y abroguen la ley”, señalaron.
Los movilizados remarcaron que no reconocen el acuerdo firmado entre el Gobierno y la CSUTCB, porque —según ellos— cualquier decisión debe ser consultada con las bases. “Nosotros no tenemos ningún acuerdo, porque somos los que hemos sufrido y seguimos sufriendo. Lamentamos que Víctor Hugo Roca se haya ido a negociar sin tomarnos en cuenta”, añadieron.
Finalmente, los marchistas advirtieron que permanecerán en La Paz hasta lograr la abrogación de la Ley 1720 y reiteraron su rechazo a los dirigentes que consideran “vendidos”. “No vamos a permitir la traición, públicamente lo desconocemos como autoridad”, concluyeron, en medio de un clima de tensión que mantiene en expectativa a la Asamblea Legislativa.





