Éxito Noticias, 10 de julio 2026.-La eliminación de Estados Unidos y México del Mundial le está dando una ventaja a los aficionados que buscan entradas a buen precio.
Para el enfrentamiento del viernes entre España y Bélgica, los precios se han desplomado un 65 %, según TickPick, un mercado de reventa de entradas. Estados Unidos habría jugado este partido si hubiera ganado a principios de esta semana.
Antes de la derrota de Estados Unidos el lunes, la entrada más barata rondaba los US$ 3.200 en TickPick. Desde entonces, los precios han bajado considerablemente hasta los US$ 1.100 para el partido de la tarde en Los Ángeles.
En cuanto a México, su derrota del domingo ante Inglaterra provocó una caída del 45 % en los precios, señaló TickPick. Las entradas más baratas costaban cerca de US$ 4.000, pero han bajado a US$ 2.000 para el duelo del sábado en Miami.
“Los precios de las entradas para los cuartos de final se fijaron bajo la expectativa de que tanto México como Estados Unidos avanzarían”, declaró a CNN Brett Goldberg, codirector ejecutivo de TickPick. “Cuando perdieron en días consecutivos durante los octavos de final, se produjo una caída inmediata y significativa en la demanda para sus respectivos partidos de cuartos de final”.
Canadá también fue eliminado la semana pasada, lo que significa que los tres países anfitriones están fuera de la Copa del Mundo. Sin embargo, las eliminaciones de Estados Unidos y, sobre todo, de México, suponen un mal negocio para Tom’s Watch Bar, un bar deportivo con 18 establecimientos en Estados Unidos.
Brooks Schaden, cofundador y codirector ejecutivo de la cadena, afirmó que los días en que jugaban México y Estados Unidos suponían un “enorme impulso” para la empresa. Ahora prevé que el volumen de negocio durante los días de la Copa del Mundo caerá un 50 % al quedar fuera ambos países.
Cabe destacar que la selección mexicana atraía más público a sus restaurantes que la estadounidense; sus aficionados gastaban más dinero y tiempo en los locales de Tom’s Watch Bar, señaló Schaden.
“Sinceramente, el precio no era un problema”, añadió. Pero no todo son malas noticias para Tom’s Watch Bar: los ingresos durante los partidos restantes seguirán siendo un 25 % superiores a los de los días sin Mundial.
E, independientemente de quién juegue, la cerveza sale ganando.
Las ventas de cerveza en bares y restaurantes aumentaron un 6,4 % en las últimas cuatro semanas, según el Beer Institute. En las ciudades anfitrionas, las ventas de cerveza crecieron un 14 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En Massachusetts, donde los aficionados escoceses agotaron las existencias de cerveza de Boston el mes pasado, se registró el mayor crecimiento de ventas (un 23 %), seguido por el área metropolitana de Nueva York (19 %) y California (14 %).
“La trayectoria del equipo de EE.UU. ayudó a generar entusiasmo, pero los datos demuestran que este torneo es más importante que cualquier equipo en particular”, declaró a CNN Andrew Heritage, economista jefe del Beer Institute. “Esperamos que ese impulso se mantenga hasta la final, ya que los aficionados priorizan compartir una cerveza cuando se reúnen”.
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