Éxito Noticias, 15 de julio 2026.- El director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP), Pablo Camacho, presentó un diagnóstico sobre la situación financiera de las empresas estatales y afirmó que 15 de ellas se encuentran en “estado crítico o de mayor riesgo” debido a las pérdidas acumuladas desde su creación. Durante la presentación, cuestionó la gestión de anteriores administraciones e ironizó que Bolivia “debería estar en los récords Guinness” por registrar pérdidas en empresas dedicadas a la intermediación de oro y en el sector agrícola, pese a que estas actividades son rentables en el país. “Ese es el resultado de la ideología sobre la economía”, sostuvo.
El informe de la OFEP revela que las empresas públicas acumulan pérdidas por Bs 12.700 millones, de las cuales Bs 5.177 millones corresponden a las 15 empresas con mayor deterioro financiero. Además, señala que estas entidades recibieron más de Bs 26.000 millones entre créditos, aportes de capital y donaciones. En la lista figuran Mi Teleférico, Boliviana de Aviación (BoA), Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB), ETASA, Yacana, Karachipampa, Quipus, TAM, EBIH, la Azucarera San Buenaventura, Mutún, B-Agro, EBA, la empresa de producción de semillas y Epcoro.
Entre las empresas con mayores pérdidas destaca Mi Teleférico, con un déficit acumulado de Bs 2.039 millones, seguida por BoA con Bs 485 millones y YLB con Bs 473 millones. Según el reporte oficial, estas cifras reflejan un deterioro patrimonial que obliga al Gobierno a implementar medidas para evitar que continúen generando pérdidas con recursos del Estado.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, calificó la situación como una “estafa histórica” y aseguró que los más de Bs 26.000 millones destinados a estas empresas representan recursos que pudieron invertirse en hospitales, educación o programas sociales. Asimismo, afirmó que las empresas deficitarias “no pueden seguir consumiendo los recursos de los bolivianos” y anunció que aquellas cuya situación sea irreversible deberán cerrar operaciones.
El Gobierno informó que aplicará medidas diferenciadas para cada empresa. Las consideradas estratégicas, como YLB y BoA, permanecerán bajo control estatal, pero serán sometidas a procesos de reestructuración, auditorías y mayor transparencia. Un segundo grupo buscará recuperarse mediante asociaciones público-privadas, mientras que las empresas sin posibilidades de sostenibilidad serán liquidadas. Para ello, el Consejo Superior de Empresas Públicas instruyó a cada ministerio presentar un plan de acción con el destino que tendrá cada entidad bajo su administración.




