Éxito Noticias, 15 de mayo 2026.- La diputada del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Sandra Rivero, afirmó que la crisis política y social que atraviesa el país no solo responde a intentos de capitalización política de sectores afines al expresidente Evo Morales, sino también a errores internos del Gobierno y a la falta de capacidad de diálogo de varios ministros del gabinete de Rodrigo Paz.
Durante una entrevista con radio Éxito, la legisladora señaló que el escenario de conflictividad “se ha politizado al mil por ciento” en muy poco tiempo y consideró que, si bien existen sectores que buscan aprovechar las movilizaciones para recuperar espacios de poder, el Ejecutivo también tiene responsabilidad por la manera en que manejó distintas decisiones políticas.
Rivero sostuvo que el acuerdo alcanzado recientemente con la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) representa un avance positivo, aunque advirtió que no resuelve el problema estructural de fondo.
“Esto aminora un poco el problema, pero no quita el problema de fondo”, manifestó.
La diputada cuestionó además la relación del presidente Rodrigo Paz con el partido que lo llevó al poder y aseguró que el mandatario se distanció tanto de su vicepresidente como de la fuerza política que respaldó su candidatura desde el inicio de su gestión.
Según Rivero, esa situación debilitó políticamente al Gobierno y generó un sentimiento de “traición” entre sectores que votaron por el actual proyecto político.
Asimismo, lanzó duras críticas contra varios ministros, a quienes calificó de “incapaces e inoperantes”, acusándolos de no tener capacidad de negociación, consenso ni lectura social de la crisis.
En particular, cuestionó declaraciones del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, sobre las movilizaciones provenientes del Chapare y afirmó que ese tipo de discursos solo profundizan la confrontación social.
“Los ministros son desastrosos, uno peor que el otro”, afirmó.
Rivero también hizo referencia a la polémica Ley 1720 y consideró que el conflicto pudo evitarse si el Gobierno socializaba previamente la norma y escuchaba las observaciones de distintos sectores.
En ese sentido, apuntó también contra la directiva de la Cámara de Diputados por permitir que la norma avance sin un proceso adecuado de consenso.
A criterio de la legisladora, el Gobierno actúa con soberbia y sin capacidad de autocrítica, lo que agrava el malestar ciudadano y debilita la legitimidad política del Ejecutivo.
“Lo que más le enfada a la población boliviana es la falta de respeto”, señaló.
La diputada sostuvo además que las soluciones planteadas hasta ahora por el Gobierno parecen “parches” y advirtió que la administración de Paz corre el riesgo de convertirse en un gobierno “frágil y débil” si no corrige de inmediato su relación con los sectores sociales.
Pese a sus críticas, Rivero aclaró que no comparte los pedidos de renuncia del presidente y defendió la necesidad de preservar el orden democrático, aunque insistió en que el Ejecutivo debe mostrar señales claras de rectificación y apertura al diálogo.
De igual forma, pidió que las protestas continúen de manera pacífica y sin enfrentamientos, mientras exhortó al Gobierno a encontrar soluciones reales y duraderas a la crisis.





