Éxito Noticias, 23 de junio 2026.- Los comercializadores de carne de pollo al detalle pidieron que se esclarezcan los mecanismos de distribución, fijación de precios y subvención aplicados durante los más de 50 días de bloqueos, al considerar que existieron irregularidades y una falta de coordinación con el sector privado.
En contacto con radio Éxito, Miguel Riveros, representante de los vendedores minoristas, afirmó que durante la crisis de abastecimiento solicitaron en reiteradas oportunidades reuniones con autoridades nacionales para coordinar el abastecimiento y evitar la especulación; sin embargo, aseguró que sus propuestas no fueron tomadas en cuenta.
El dirigente cuestionó particularmente el papel de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA), a la que acusó de generar una competencia desigual al comercializar pollo subvencionado mientras los comerciantes privados enfrentaban dificultades para acceder al producto.
Según Riveros, desde el inicio de la emergencia el precio de venta promovido por EMAPA sufrió varias modificaciones. Recordó que inicialmente la estatal comercializó el kilo de pollo a 35 bolivianos y posteriormente redujo el precio hasta 18 bolivianos.
“Se tiene que transparentar todo lo que se hizo durante esos días”, sostuvo el dirigente, quien pidió que se explique cómo se establecieron los costos de comercialización y el destino de los recursos utilizados para las operaciones de transporte y subvención.
Riveros aseguró que su sector presentó una propuesta para distribuir pollo a 15 bolivianos el kilo a los comerciantes afiliados, con el objetivo de que el producto llegue al consumidor final a 18 bolivianos y evitar así la especulación en los mercados. Sin embargo, afirmó que la iniciativa no recibió respuesta de las autoridades.
El representante también puso en duda algunos de los costos difundidos durante el conflicto y planteó interrogantes sobre la estructura de gastos utilizada para justificar los precios finales de comercialización.
A su juicio, las decisiones adoptadas durante la emergencia favorecieron a grandes operadores e intermediarios, mientras que los pequeños comerciantes quedaron al margen de la distribución de alimentos.
Riveros señaló que el conflicto dejó severas pérdidas económicas para cientos de vendedores minoristas, quienes durante semanas no pudieron acceder a producto suficiente para mantener sus actividades comerciales.
Por ello, demandó una evaluación integral de las medidas implementadas durante la crisis y una investigación que permita establecer responsabilidades y transparentar la gestión de la distribución de pollo durante el periodo de bloqueos.
Asimismo, pidió al Gobierno una mayor coordinación con los sectores comercializadores para afrontar futuras emergencias y evitar que se repitan los problemas de abastecimiento registrados en los mercados del país.




