Éxito Noticias, 24 de julio 2026.- Las investigaciones del denominado operativo “Alianza 22” continúan ampliándose luego de la desarticulación de una presunta red dedicada a la producción y difusión de material de abuso sexual infantil en Caranavi. La Policía informó que, además de las cuatro menores rescatadas, existen al menos 18 posibles víctimas más cuya identidad está siendo verificada, mientras se profundiza el análisis del material secuestrado.
La jefa nacional de la División de Trata y Tráfico de Personas, Gaby Coca, explicó a radio Éxito que uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es que el principal acusado habría utilizado la confianza del entorno cercano de las víctimas para cometer los delitos.
“Observamos también que el entorno más seguro en este caso, que tendría que ser la familia, se ha convertido en un entorno de mayor riesgo”, afirmó la autoridad al referirse a la forma en que el investigado se acercaba a niñas y adolescentes.
Según la investigación, una de las víctimas pertenece al entorno familiar del principal sospechoso, mientras que las otras tres mantenían relación con el lugar donde éste trabajaba. De acuerdo con la Policía, el acusado aprovechaba momentos de descuido y la cercanía con las menores para producir el material ilícito e incluso utilizaba herramientas de inteligencia artificial para manipular imágenes.
Coca indicó que el operativo fue el resultado de una investigación desarrollada durante seis meses, iniciada tras una alerta emitida por una organización no gubernamental de Francia, que advirtió sobre la descarga y difusión de material de abuso sexual infantil generado en Bolivia.
Aunque inicialmente la investigación fue denominada “Alianza 22” por la existencia de 22 víctimas identificadas de manera preliminar, hasta el momento solo cuatro han sido plenamente ubicadas y rescatadas.
“Nosotros en este momento estamos en un proceso de verificación de todos los materiales para poder trabajar con las víctimas, si bien en una primera instancia de un archivo se le ha dado como alianza a 22, necesariamente por una verificación preliminar de veintidós víctimas, ya estamos trabajando con cuatro de ellas”, explicó.
La jefa policial advirtió que el caso podría involucrar a un mayor número de personas debido a que el principal investigado no solo almacenaba el contenido, sino que también lo producía, comercializaba y distribuía a través de grupos digitales integrados por personas de distintos países.
“Esto con seguridad va a involucrar a muchos”, sostuvo.
La autoridad también alertó sobre la demanda existente de este tipo de material y recordó que la legislación boliviana sanciona no solo a quienes lo producen, sino también a quienes lo almacenan o descargan. En ese sentido, exhortó a la población a denunciar de inmediato si es incorporada a grupos donde se compartan estos contenidos.
“La obligación del ciudadano es denunciar a la policía”, enfatizó.
Respecto a las menores rescatadas, Coca informó que quedaron bajo protección de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, donde reciben atención especializada con apoyo psicológico, jurídico y social, mientras se determina el entorno más seguro para su resguardo.
Paralelamente, equipos especializados de la Policía, el Ministerio Público, Interpol y organismos internacionales continúan realizando pericias a teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos incautados durante los allanamientos, con el objetivo de identificar a las restantes víctimas y establecer si existen más implicados dentro y fuera del país.




