Éxito Noticias, 27 de agosto 2026.- El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, cuestionó que el estado de excepción pueda ser utilizado como una solución frente a la creciente conflictividad social y advirtió que una eventual ampliación de esta medida no resolverá los problemas estructurales del país. Según la autoridad, esta figura solo permite contener temporalmente algunas situaciones, pero no responde a las causas que originan las protestas.
Callisaya sostuvo que el estado de excepción debe mantener su carácter excepcional y no convertirse en una respuesta permanente ante las movilizaciones sociales. “El estado de excepción no va a solucionar problemas estructurales”, afirmó, al señalar que la medida constituye apenas “un parche frente a la crisis”. En ese sentido, pidió al Gobierno buscar soluciones duraderas en lugar de recurrir a restricciones para contener los conflictos.
La Defensoría también demandó al Ejecutivo explicar y fundamentar las medidas económicas adoptadas, principalmente el Decreto Supremo 5676, que establece un precio diferenciado de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores. Callisaya consideró necesario abrir espacios de diálogo con los sectores movilizados para abordar sus demandas y evitar que las protestas aumenten en intensidad.
El defensor identificó al combustible como uno de los principales factores que alimentan la conflictividad, debido a los problemas de abastecimiento, el precio del diésel, el incremento de los costos de producción y el impacto sobre el costo de vida. De acuerdo con el quinto reporte de monitoreo de la Defensoría del Pueblo, el 68% de los conflictos se encuentra en fase de escalamiento y otro 23% está en etapa de preconflicto. Ante este escenario, Callisaya alertó que, si el Estado no atiende las causas de fondo, las protestas podrían reaparecer y agravarse.





