Éxito Noticias, 18 de agosto 2026.– La activista y abogada Nadia Beller rompió su silencio desde el centro médico donde permanece internada y vinculó directamente a su expareja, el consultor argentino Fernando Cerimedo, con el ataque armado que sufrió la noche del lunes en Santa Cruz. Cerimedo fue aprehendido durante la madrugada en el aeropuerto Viru Viru, cuando pretendía viajar a Buenos Aires, y permanece bajo investigación.
Durante una transmisión en vivo difundida por DTV, Beller sostuvo que decidió hacer pública su versión porque considera que el atentado buscaba silenciarla y expresó temor por su seguridad. “Intentaron silenciarme”, afirmó, antes de asegurar que, si no hablaba públicamente, podrían volver a atentar contra su vida.
La abogada relató que conoció a Cerimedo después de ser convocada para revisar el denominado “paquetazo de leyes” y que posteriormente inició una relación sentimental con él. Según su versión, durante ese periodo habría conocido información sobre presuntos hechos irregulares dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.
Beller lanzó acusaciones contra Cerimedo y otras personas vinculadas al Ejecutivo, a quienes atribuyó supuestos negociados relacionados con combustibles, oro, seguros y otras actividades.
Uno de los aspectos centrales de su relato fue la denuncia de un episodio de violencia que, según afirmó, ocurrió meses atrás. Beller aseguró que Cerimedo la habría agredido físicamente y que llegó a solicitar asistencia policial y fiscal.
Según su versión, posteriormente habría recibido presiones para no denunciar el hecho. “Me dijo que se iba a suicidar si yo lo mandaba a la cárcel”, relató, al explicar por qué finalmente no habría permitido el ingreso de los investigadores a su domicilio.
Beller también sostuvo que fue atendida por lesiones en el cuello por el médico personal del presidente Paz, para que el caso no saliera a la luz y acusó a funcionarios y personas vinculadas al Gobierno de haber intentado ocultar ese episodio.
Respecto al atentado, Beller explicó que acudió a un hotel de Santa Cruz después de recibir un mensaje en el que le ofrecían información relacionada con una supuesta denuncia contra Evo Morales. Según relató, acudió al lugar porque le habían solicitado obtener pruebas sobre ese caso.
La activista afirmó que Cerimedo conocía de esa situación y que incluso le habría asegurado que contaría con protección policial. Sin embargo, dijo que los hombres que posteriormente la atacaron no eran sus escoltas.
Beller relató que dos sujetos llegaron al lugar y le dispararon. Según su versión, recibió varios impactos y decidió fingir que estaba muerta para evitar que los atacantes regresaran a rematarla.
“Si yo no fingía mi muerte, me iban a rematar”, afirmó.
La investigación policial sostiene que Beller fue atacada por dos hombres que se hicieron pasar por repartidores de comida y que posteriormente huyeron del lugar. La Policía aprehendió a Cerimedo y busca establecer si tuvo alguna participación en el hecho.
Otro elemento mencionado por Beller fue el robo de su teléfono celular durante el ataque. Aseguró que en ese dispositivo tenía información que, según ella, podía comprometer a distintas personas, incluyendo a la esposa del presidente Paz, Bibi Urquidi.
“Rodrigo Paz, su mujer, la familia de su mujer, hacen los más grandes negociados con los Brokers, con todos los seguros de todas las empresas del Estado”, denunció.
La activista afirmó que contaba con conversaciones y documentos relacionados con presuntos hechos de corrupción, entre ellos supuestas irregularidades en la distribución de combustibles y otros negocios. También señaló que conservaba información sobre actividades atribuidas a personas del entorno de Cerimedo.
Beller sostuvo que los atacantes se llevaron uno de sus teléfonos, pero que otro dispositivo permaneció en su poder.
Desde el centro médico, la abogada manifestó su preocupación por la seguridad que recibe y pidió una protección mayor. Aseguró que únicamente cuenta con una agente policial y cuestionó los controles en el hospital.
“Estoy segura que si yo no doy esta declaración, porque él lo que quiere es callarme, van a venir y me van a rematar. Es muy fácil entrar al hospital. Quiero que sepan que solamente me pusieron una escolta mujer y que la gente entra y sale y no les hacen la más mínima revisión. Quiero, por favor, que se me dé protección de la CIDH porque el gobierno es el principal interesado en callarme”, manifestó, al considerar que existe riesgo de un nuevo ataque.
También afirmó que se vio obligada a exigir la presencia de su abogado, fiscales y medios de comunicación antes de aceptar continuar con algunos procedimientos médicos, debido a su preocupación por las condiciones de seguridad. Señaló que no confía ni en el Gobierno, porque asegura que Rodrigo Paz no es quien gobierna, ni en la Policía, ni en la Justicia ni mucho menos en los grandes medios a los que calificó de pagados, al no haber hecho públicas sus denuncias previas.
Durante la entrevista, Beller confirmó además que tiene aproximadamente cuatro semanas de embarazo y señaló que Cerimedo conocía de la gestación.
La activista afirmó que ambos habían acudido juntos a un centro médico un día antes del ataque debido a una descompensación que sufrió en medio de las discusiones que mantenían.
Cerimedo permanece aprehendido mientras las autoridades investigan su posible participación en el ataque. La Policía maneja, entre otras hipótesis, un posible conflicto sentimental entre ambos, aunque el móvil y la autoría intelectual del atentado todavía no fueron establecidos oficialmente.
Beller, por su parte, insistió en que las autoridades deben esclarecer el hecho y garantizar su seguridad. También pidió que la investigación avance sin interferencias y que se determine quién ordenó el ataque.





