Éxito Noticias, 30 de junio 2026.- El representante del sector de prestatarios, Carlos Bautista, expresó su preocupación por el impacto que tendrá el nuevo tipo de cambio flexible sobre las familias con deudas bancarias y denunció que las entidades financieras no están aplicando de forma efectiva el diferimiento y la reprogramación de créditos anunciados por el Gobierno.
El dirigente señaló, a radio Éxito, que el incremento del dólar y el posible encarecimiento de la canasta familiar agravarán la situación económica de miles de personas que viven del ingreso diario, por lo que advirtió que muchos prestatarios podrían dejar de cumplir con sus cuotas una vez concluya el alivio financiero.
Bautista sostuvo que el sector está “alarmado” porque la medida afectará principalmente a gremiales, transportistas y trabajadores independientes. Consideró que el Gobierno debió priorizar la estabilización de la economía antes de implementar el nuevo régimen cambiario, ya que, a su juicio, el alza del dólar terminará repercutiendo en el costo de vida.
Asimismo, alertó que el incremento en los precios podría derivar en un mayor número de procesos judiciales por incumplimiento de pagos, recordando que una situación similar se registró tras la pandemia, cuando varios deudores enfrentaron demandas e incluso desalojos.
Respecto a la reprogramación de créditos, el representante denunció que las entidades bancarias no estarían respetando la figura y afirmó que algunos prestatarios son obligados a firmar hojas en blanco para que posteriormente los bancos definan las condiciones de refinanciamiento. En ese sentido, cuestionó la falta de controles por parte de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).
Bautista también señaló que el sector aguarda la instalación de mesas técnicas con el Gobierno, en el marco de la Central Obrera Boliviana (COB), para exponer las presuntas irregularidades en la aplicación del diferimiento y plantear propuestas que beneficien a los prestatarios.
De igual forma, pidió que las entidades financieras flexibilicen las condiciones para los deudores, argumentando que muchas familias quedaron descapitalizadas tras los más de 50 días de bloqueos y ahora enfrentan un escenario económico aún más complejo por la variación del tipo de cambio.




