Éxito Noticias, 12 de junio 2026.- Los trabajadores de la empresa de aseo urbano Trebol se declararon en estado de emergencia debido al retraso en el pago de sus salarios, que según denuncian alcanza ya los tres meses. El sector responsabiliza a la Alcaldía de La Paz por la falta de desembolsos a la empresa y advirtió con asumir medidas de presión si no obtiene una respuesta de las autoridades municipales.
El secretario general de Trebol, Alejandro Lipa, explicó que la empresa presta servicios de recolección de residuos sólidos en las zonas este y oeste de la ciudad de La Paz y aseguró que, pese a la difícil situación económica, las labores continúan desarrollándose con normalidad.
“Nuestras demandas son bien justas ya que la Alcaldía no le ha pagado a la empresa y nos adeudan sueldos”, afirmó el dirigente durante una protesta realizada por representantes sindicales de la compañía.
Lipa rechazó además las versiones que atribuyen al personal de Trebol un incumplimiento en sus funciones y sostuvo que los trabajadores mantienen las operaciones habituales de limpieza urbana. Según indicó, la recolección de residuos, el barrido de calles, la limpieza manual y otras tareas continúan ejecutándose de manera regular.
El dirigente señaló que la empresa logró cubrir los salarios durante un tiempo utilizando recursos propios; sin embargo, aseguró que la falta de pagos por parte de la Alcaldía ha complicado la situación financiera y actualmente ya no es posible sostener esa modalidad.
“Estamos operando normal”, remarcó, al asegurar que únicamente los representantes sindicales participan de las movilizaciones mientras el resto del personal continúa cumpliendo sus funciones.
Los trabajadores también denunciaron que desde el pasado 20 de mayo solicitaron una audiencia con el alcalde paceño para exponer su situación, pero hasta la fecha no habrían recibido respuesta.
Ante la falta de atención a sus demandas, el sector anunció que inicialmente realizará un mitin y que evalúa asumir medidas más drásticas si no existe una solución. Entre las acciones que consideran figuran una huelga de hambre e incluso una protesta con crucifixiones simbólicas.
Pese al conflicto, los trabajadores insistieron en que los servicios de limpieza y recolección de basura no han sido suspendidos y reiteraron que su principal exigencia es la cancelación de los salarios adeudados y la atención de sus demandas por parte de las autoridades municipales.
El conflicto surge en medio de un contexto complejo para la ciudad, donde la continuidad de los servicios básicos resulta clave para evitar problemas sanitarios y garantizar el manejo adecuado de los residuos sólidos en los distintos barrios paceños.




