Éxito Noticias, 6 de junio 2026.- El operativo de desbloqueo realizado este sábado en el municipio de San Julián, Santa Cruz, dejó un saldo preliminar de dos policías heridos de bala, seis personas arrestadas y el robo de equipos de prensa a un medio de comunicación que cubría los hechos. La acción comenzó en la madrugada y se extendió por varias horas en la carretera que conecta Santa Cruz con Beni.
El primer incidente se registró cerca de las 09:00, cuando un efectivo policial identificado como Juan Wilfredo Yupanqui Ramos, de 22 años, recibió un disparo en la cabeza mientras intentaba contener a los bloqueadores. El uniformado fue trasladado de inmediato en ambulancia hasta la ciudad de Santa Cruz, donde recibe atención médica en el Hospital Obrero de la Caja Nacional de Salud.
Minutos después, se reportó la detención de seis personas, localizadas con el apoyo de drones que sobrevolaban la zona. A las 10:00 se confirmó un segundo policía herido, esta vez en la pierna derecha, quien fue trasladado al municipio de Cuatro Cañadas para recibir atención médica.
Además, un medio de comunicación que cubría el operativo denunció haber sido atacado por los bloqueadores, quienes sustrajeron sus micrófonos y cámaras. El hecho generó preocupación por la seguridad de los periodistas en medio de un escenario de violencia creciente.
El Ministerio de Desarrollo Productivo Rural y Aguas informó que el operativo se ejecutó con material disuasivo no letal y bajo respeto a los derechos humanos, logrando restablecer el tráfico vehicular. Sin embargo, denunció que los efectivos fueron emboscados con extrema violencia por grupos armados con piedras, machetes, petardos y armas de fuego, lo que derivó en los heridos.
El Comando Departamental de la Policía en Santa Cruz aclaró que ningún efectivo portaba armas letales durante el operativo y que los ataques provinieron de los manifestantes. El comandante David Gómez señaló que se investigará el tipo de armamento utilizado y se realizarán pericias balísticas para identificar a los responsables. Ante la gravedad de los hechos, el contingente policial decidió un repliegue estratégico para proteger vidas y evitar un mayor derramamiento de sangre.





