Éxito Noticias, 5 de junio 2026.- El Departamento de Estado de Estados Unidos, junto a los países miembros del Escudo de las Américas, emitió un comunicado en el que condena los “esfuerzos por derrocar al Gobierno legítimo y ampliamente electo” del presidente boliviano Rodrigo Paz. La declaración se produce en medio de la crisis social que atraviesa Bolivia, marcada por bloqueos y protestas que afectan el abastecimiento de alimentos y medicamentos.
El pronunciamiento advierte que “quienes están financiando estas protestas con dinero ilícito proveniente del narcotráfico y del crimen transnacional deben rendir cuentas por sus actos”. Según el bloque regional, los intentos de desestabilización buscan revertir la decisión de la mayoría de los bolivianos en las urnas, que optaron por dejar atrás dos décadas de “gobiernos corruptos”.
La nota oficial respalda al Gobierno democrático de Paz y denuncia que los bloqueos en las carreteras son “esfuerzos cínicos destinados a impedir la distribución de alimentos, medicamentos y otros suministros esenciales para el pueblo boliviano”. En ese sentido, se reafirma el compromiso de los países aliados para apoyar la estabilidad y la seguridad en Bolivia.
El comunicado también hace un llamado a los sectores que tengan reclamos legítimos a aprovechar la disposición del Gobierno al diálogo y a denunciar a quienes pretenden instrumentalizar sus causas para recuperar el poder. De esta manera, se busca diferenciar entre demandas sociales genuinas y acciones promovidas por grupos desestabilizadores.
El Escudo de las Américas es un bloque impulsado por el Gobierno de Donald Trump para coordinar esfuerzos en seguridad y cooperación, principalmente en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico. Además de Estados Unidos y Bolivia, lo integran Argentina, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
Con este pronunciamiento, Washington y sus aliados regionales envían un mensaje de respaldo político al presidente Paz y de advertencia a los sectores que buscan desestabilizar al país. La declaración refuerza la narrativa de que los bloqueos no responden únicamente a demandas sociales, sino que estarían vinculados a intereses ilícitos que amenazan la democracia y la seguridad regional.





