Éxito Noticias, 27 de mayo 2026.- El máximo dirigente de la Federación Túpac Katari, Vicente Salazar, aseguró que su organización no recibió ninguna invitación oficial para participar del diálogo convocado por la Vicepresidencia y afirmó que cualquier decisión sobre asistir a una eventual mesa de negociación deberá ser consultada previamente con las bases y comunidades afiliadas.
Durante una entrevista con radio Éxito, Salazar explicó que la dirigencia no acudió a la convocatoria impulsada por el vicepresidente Edmand Lara porque, según dijo, la invitación nunca llegó de manera formal a la organización. Señaló que, en caso de recibir una convocatoria oficial con mediación de instituciones como la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo o Derechos Humanos, el tema será socializado con las centrales agrarias, subcentrales y comunidades para definir una posición colectiva.
El dirigente sostuvo que las bases “se han autoconvocado” y remarcó que cualquier determinación debe surgir desde las organizaciones de base. En ese contexto, indicó que aún existe la posibilidad de diálogo, aunque advirtió que el Gobierno debe generar señales de confianza y detener lo que calificó como “amedrentamientos” y persecuciones contra los movilizados.
Salazar también cuestionó la reciente promulgación de la ley que elimina la regulación para la declaratoria de estado de excepción. Afirmó que la medida generó molestia entre las organizaciones sociales y acusó a la Asamblea Legislativa de actuar con rapidez para aprobar esa normativa, mientras otras demandas sociales tardaron meses en ser atendidas.
Según el representante campesino, la población percibe que las decisiones gubernamentales favorecen principalmente a sectores empresariales y agroindustriales, mientras las organizaciones productivas y campesinas continúan sin respuestas concretas para la reactivación económica.
Respecto a los bloqueos y la crisis de abastecimiento que afecta al país desde hace casi un mes, Salazar aseguró que la Federación Túpac Katari emitió instructivos para permitir el paso de medicamentos y oxígeno. Incluso afirmó que comunarios escoltaron cisternas hacia centros hospitalarios, aunque criticó la intervención policial y militar durante los operativos de desbloqueo impulsados por el Gobierno.
El dirigente denunció además el uso de gases lacrimógenos y balines contra pobladores indígenas y campesinos en distintos puntos de conflicto. Cuestionó el accionar de las fuerzas del orden y expresó desconfianza hacia las autoridades nacionales, señalando que existe un creciente malestar en las bases movilizadas.
En relación con los llamados al diálogo realizados por el presidente Rodrigo Paz, Salazar afirmó que existe una contradicción entre los discursos de pacificación y las acciones ejecutadas por el Gobierno. Señaló que mientras se convocaba a conversaciones, también se desplegaban operativos policiales y militares en las carreteras.
De igual forma, advirtió que una eventual aplicación del estado de excepción podría agravar la tensión social y “encender más” el conflicto. Pese a ello, reiteró que cualquier posible participación en mesas de negociación dependerá de una consulta previa con las bases campesinas y de que existan garantías reales para un diálogo transparente.





