Éxito Noticias, 6 de mayo 2026.- La jornada de este miércoles estuvo marcada por la toma violenta del Ministerio de Trabajo en La Paz, protagonizada por dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB). El hecho derivó en una intervención policial que dejó al menos 13 arrestados, luego de que los manifestantes ingresaran por la fuerza a las instalaciones públicas.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, en conferencia de prensa, informó que desde el Ministerio de Trabajo se alistan procesos penales contra los implicados. “No hay nadie por encima de la ley, si se comete un delito se tendrá que enfrentar el proceso respectivo”, afirmó, subrayando que el Gobierno no tolerará acciones que vulneren el orden institucional.
Gálvez reprochó los actos violentos y sostuvo que el Ejecutivo dará una respuesta “firme” frente a sectores que calificó como “intransigentes”. “No puede haber un sicariato sindical que tome ministerios, que secuestre a funcionarios y que esto sea normal. Ante esto vamos a tener una respuesta firme porque hay leyes que debemos respetar”, enfatizó.
El vocero también transmitió la solidaridad del presidente Rodrigo Paz Pereira con el ministro de Trabajo, Edgar Morales, quien se encontraba dentro del edificio cuando fue tomado por los dirigentes. Morales fue resguardado tras la intervención policial, que incluyó el uso de agentes químicos para desalojar a los manifestantes.
La autoridad lamentó que algunos sectores sociales opten por acciones violentas en lugar del diálogo. “Nosotros estamos denunciando, no estamos sentenciando. Lamentamos que haya expresiones que se niegan a dialogar y que además han optado por acciones violentas e intransigentes. Vamos a tener una posición firme como Gobierno, no hay lugar para el abuso”, declaró Gálvez.
El operativo policial desplegó varias camionetas para trasladar a los arrestados, mientras el Ministerio Público analiza las denuncias que serán presentadas contra los dirigentes de la COB. El Gobierno reiteró que defenderá la institucionalidad y que no permitirá que hechos ilegales como la toma de ministerios se conviertan en prácticas habituales.





