Éxito Noticias, 23 de marzo 2026.- El sector del transporte pesado nacional lanzó este lunes un ultimátum de 48 horas al Gobierno y a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para que cumplan con el resarcimiento económico por los daños ocasionados a sus unidades debido a la mala calidad del combustible. El dirigente Pedro Quispe advirtió que, de no haber respuesta, se convocará a un ampliado nacional de emergencia que podría derivar en bloqueos de carreteras.
Quispe denunció que los aditivos químicos que se están mezclando con la gasolina no cuentan con transparencia en cuanto a su origen y marca, lo que estaría afectando directamente la mecánica de los vehículos de alto tonelaje. “Queremos saber qué marca de químico están colocando; los intermediarios podrían ser los culpables de esta situación”, señaló, exigiendo una fiscalización rigurosa en la cadena de suministro.
El representante del transporte pesado deslindó de responsabilidad directa al Gobierno en primera instancia y apuntó a las empresas importadoras como responsables de la baja calidad del carburante. Según Quispe, se habría traído gasolina de bajo octanaje desde Argentina, mezclada con aditivos que no cumplen estándares adecuados. “Que nos muestren la factura para saber de dónde han importado combustible”, reclamó.
El dirigente también alertó que un 40% de las unidades de transporte pesado se encuentran paralizadas a nivel nacional debido a los daños mecánicos ocasionados por el carburante. “¿Quién va a pagar los daños? No hay respuesta”, cuestionó, señalando que hasta ahora el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC) no ha realizado el resarcimiento económico correspondiente.
Quispe insistió en que el Gobierno debe transparentar la procedencia de los aditivos y garantizar que el combustible que ingresa al país cumpla con los estándares de calidad necesarios para no afectar la economía del sector. “Esta mezcla de aditivos va a seguir fregando las unidades de transporte”, advirtió.




