Éxito Noticias, 31 de marzo 2026.- El dirigente del Transporte Pesado Nacional e Internacional, Pedro Quispe, puso en duda la versión del Gobierno sobre una presunta red internacional de sabotaje y adulteración de combustibles, asegurando que los procedimientos de importación y control en puertos chilenos garantizan la calidad del producto.
Durante una entrevista con radio Éxito, Quispe explicó que la gasolina y el diésel que llegan a Bolivia atraviesan múltiples verificaciones técnicas desde su origen hasta su descarga. Según detalló, el combustible es analizado en refinerías, buques y tanques de almacenamiento antes de ser cargado en cisternas, lo que a su criterio, hace inviable una adulteración en territorio extranjero. “Viene con calidad de certificación”, afirmó.
El dirigente sostuvo que en países como Chile los controles son estrictos, incluso antes de que el combustible sea comercializado. En ese sentido, señaló que empresas proveedoras como Copec abastecen tanto al mercado chileno como al boliviano bajo estándares regulados, descartando que vendan carburantes de mala calidad.
Respecto a las denuncias de manipulación en garajes o puntos clandestinos, Quispe indicó que no tiene conocimiento de esas prácticas y cuestionó su viabilidad técnica. “No se puede mezclar con agua”, aseguró, al referirse al diésel y la gasolina, y agregó que cualquier alteración significativa sería fácilmente detectable en los controles posteriores.
En contraposición, el representante del sector apuntó a posibles irregularidades dentro del país. Afirmó que el problema podría estar relacionado con la mezcla de gasolina con etanol, lo que según su experiencia, estaría afectando el rendimiento de los motores. “Lo estamos malogrando en Bolivia”, sostuvo.
Asimismo, criticó la falta de información oficial sobre los presuntos responsables de la red denunciada por el Gobierno, encabezado por el presidente Rodrigo Paz. “Tienen que dar nombres”, reclamó, al considerar que sin identificación de personas o empresas, las acusaciones generan incertidumbre en la población.
Quispe también rechazó versiones sobre almacenamiento irregular de combustible en fronteras y cuestionó las explicaciones brindadas por autoridades, señalando que los transportistas operan bajo plazos y controles que impiden ese tipo de prácticas.
Las declaraciones del dirigente surgen en medio de la polémica por la calidad del combustible en el país y las investigaciones anunciadas por el Gobierno, que apuntan a una presunta red internacional que operaría entre Bolivia y otros países de la región. Sin embargo, desde el sector del transporte pesado se insiste en que el origen del problema podría encontrarse dentro del territorio nacional.




