Éxito Noticias, 22 de enero 2026.- La Federación de Chóferes Urbanos de La Paz, Chuquiago Marka, alertó que ya suman 48 denuncias de afiliados cuyos motores resultaron dañados por la presunta distribución de gasolina de mala calidad en diferentes surtidores de la ciudad. El secretario ejecutivo de la organización, Santos Escalante, explicó que los problemas más frecuentes se presentan en las válvulas e inyectores, lo que ha generado gastos elevados en reparaciones y preocupación en el sector.
Escalante reiteró el pedido al Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para que asuman responsabilidad por los daños ocasionados y refuercen los operativos de control en las estaciones de servicio. La demanda incluye inspecciones “in situ” en la Planta de Almacenamiento de Senkata, donde se presume que podría originarse el problema en la calidad del combustible.
El dirigente recordó que esta situación no es nueva. En septiembre de 2025, el sector del transporte ya había denunciado que más de 150 vehículos presentaban fallas mecánicas por gasolina con residuos y menor octanaje, lo que incluso derivó en protestas frente a la ANH. En enero de 2026, los choferes volvieron a expresar su preocupación y solicitaron reuniones con las autoridades para evitar que se repita un escenario similar.
Pese a las inspecciones realizadas por la ANH en surtidores de La Paz, donde se reportó que la gasolina mostraba un color claro y sin impurezas, los transportistas insisten en que el combustible que reciben en sus vehículos es distinto y provoca daños. Esta contradicción ha generado un clima de tensión entre los choferes y las instituciones encargadas de garantizar la calidad del suministro.
La Federación Chuquiago Marka advirtió que, de no obtener respuestas concretas y un plan de resarcimiento, podrían radicalizar sus medidas de presión, incluyendo paros de transporte. Mientras tanto, los 48 casos documentados se suman a una larga lista de denuncias que reflejan la urgencia de un control más riguroso en la distribución de combustibles en La Paz, con el fin de proteger tanto a los transportistas como a los usuarios que dependen de este servicio esencial.





