Éxito Noticias, 6 de marzo 2026.- El Ministerio de Gobierno de Bolivia emitió un comunicado oficial en el que negó tener confirmación sobre la presencia del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset en territorio nacional, luego de que el ministro del Interior de Paraguay, Enrique Riera Escudero, afirmara que el fugitivo estaría refugiado en Bolivia. Las declaraciones del vecino país volvieron a generar incertidumbre sobre el paradero de uno de los criminales más buscados en la región.
El documento difundido por la cartera de Estado responde en cuatro puntos a las versiones surgidas en Paraguay. En uno de ellos, se enfatiza que “hasta el momento no existe confirmación oficial sobre la presencia de Sebastián Marset en Bolivia” y que cualquier información relevante se procesa mediante mecanismos de coordinación internacional.
La autoridad boliviana aclaró que existe una coordinación permanente con países de la región y organismos internacionales de cooperación policial y judicial para la búsqueda de personas vinculadas al crimen organizado transnacional. Además, subrayó que las acciones de inteligencia y las operaciones en curso se manejan por canales institucionales, evitando difundir detalles públicamente para no alertar a las estructuras criminales.
El comunicado también reafirma el compromiso del Estado boliviano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. “Bolivia continuará trabajando de manera responsable, coordinada y profesional con los países de la región y la comunidad internacional para enfrentar las amenazas del crimen organizado”, señala el texto oficial.
Mientras tanto, desde Paraguay, Riera sostuvo en entrevista con Radio Ñandutí que la última información que manejan indica que Marset estaría en Bolivia, junto a su socio Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”. Incluso sugirió que ambos estarían implicados en el asesinato del fiscal antimafia Marcelo Pecci, ocurrido en 2022 en Colombia.
Marset permanece prófugo desde julio de 2023, cuando escapó de un operativo en Santa Cruz de la Sierra. Es acusado de liderar una red internacional de narcotráfico y es requerido por las justicias de Bolivia, Uruguay y Brasil, además de la DEA, Europol e Interpol. Su paradero sigue siendo un misterio, mientras las autoridades de la región intensifican la cooperación para lograr su captura.




