Éxito Noticias, 26 de enero 2026.- El Gobierno nacional anunció un endurecimiento de las normas de control fronterizo para impedir el traslado ilegal de garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) hacia países vecinos. La medida responde al incremento del denominado contrabando hormiga, que según estimaciones oficiales estaría provocando un desabastecimiento interno cercano al 20%.
El viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Castro, explicó que la actual política migratoria permite el libre tránsito de personas y bienes, situación que ha sido aprovechada para sacar garrafas de gas subvencionado como si fueran artículos de consumo personal. “Las personas cruzan la frontera con libertad y trasladan sus bienes, entre ellos garrafas. Estamos trabajando en ajustes normativos que nos permitan frenar y sancionar este tipo de acciones”, señaló en conferencia de prensa.
Medios nacionales verificaron que las garrafas bolivianas se comercializan en zonas fronterizas de Perú y Argentina a precios muy superiores al mercado interno, llegando incluso a costar hasta 700 bolivianos por unidad, lo que convierte al contrabando en un negocio altamente rentable.
Castro indicó que esta actividad ilícita es impulsada tanto por ciudadanos bolivianos como extranjeros, y que el Gobierno reforzará los controles en rutas fronterizas para frenar la salida del producto. Además, convocó a instituciones y organizaciones sociales a sumarse a la lucha contra el contrabando, que afecta directamente al abastecimiento interno y al subsidio estatal.
El viceministro subrayó que el objetivo es garantizar el suministro de GLP para las familias bolivianas, evitando que el mercado interno se vea presionado por la especulación y el tráfico ilegal.
Con estas medidas, el Gobierno busca enviar una señal clara de que el contrabando de gas subvencionado no será tolerado y que se aplicarán sanciones más severas para quienes participen en esta práctica que perjudica la economía nacional.





