Éxito Noticias, 28 de febrero 2026.- La tragedia aérea ocurrida en la ciudad de El Alto continúa generando dolor y preocupación. El Ministerio de Salud confirmó este sábado que la cifra de fallecidos ascendió a 22 personas, entre ellas cuatro niños. La ministra Tatiana Flores advirtió que el número podría aumentar en las próximas horas debido a que aún se realizan labores de rescate en la zona del siniestro.
El panorama se complica por los incidentes registrados contra el personal de emergencia. Tres trabajadores de ambulancias fueron agredidos con piedras mientras intentaban socorrer a los heridos. El Gobierno denunció que una turba impidió el trabajo de los equipos de rescate, lo que retrasó la recuperación de cuerpos y la atención médica a los sobrevivientes.
En cuanto a los heridos, se reportan 37 personas que están siendo atendidas en distintos centros de salud. Los hospitales Corea, Norte y Cossmil concentran la mayor cantidad de pacientes, aunque otros establecimientos también colaboran para brindar asistencia. La situación ha puesto a prueba la capacidad hospitalaria de la región, que se encuentra trabajando de manera coordinada para atender la emergencia.
La ministra Flores expresó su indignación por los ataques sufridos por el personal médico. Uno de los choferes de ambulancia permanece internado en la Caja Nacional de Salud tras recibir una golpiza, mientras que otro conductor sufrió una lesión en la mandíbula y un médico que lo acompañaba resultó con un corte cerca de la oreja. “No podemos concebir lo que ha sucedido en El Alto ayer y esperamos que sean imágenes que nunca más se repitan”, declaró.
El Gobierno también informó que varias ambulancias resultaron dañadas. Cuatro del servicio Suma de El Alto, una de La Paz, otra de un servicio privado y una de la Fuerza Aérea fueron apedreadas cuando acudían al rescate. Estos ataques no solo ponen en riesgo la vida de los socorristas, sino que también retrasan la atención a las víctimas del accidente.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población para permitir el trabajo de los equipos de emergencia y evitar cualquier tipo de agresión. La prioridad, subrayaron, es salvar vidas y recuperar a las víctimas de esta tragedia que enluta a Bolivia.




