Éxito Noticia, 11 de noviembre 2025.- El exministro de Gobierno, Carlos Romero, lanzó duras declaraciones que comprometen al actual ministro de Justicia, Freddy Vidovic, al afirmar que el empresario Martín Belaúnde lo identificó como su contacto para facilitar una fuga y gestionar sobornos. Las revelaciones surgieron tras la captura del empresario peruano y han encendido una nueva polémica política.
“Quiero agradecer públicamente a todas las personas que proporcionaron información para la detención del señor Belaúnde, incluido el actual ministro de Justicia. ¡Averigüe, ministro! ¿Quién lo denunció usted? ¿Quién lo acusó? Está en sus manos”, expresó Romero, sugiriendo que Vidovic tiene vínculos directos con el caso.
Romero detalló que Belaúnde fue encontrado el jueves 27 de mayo, escondido en un galpón en Santa Cruz, y que parte de la información clave para su captura habría sido entregada en la oficina del comandante departamental. “No en una carretera amarrado. No, no, no. Fue en una oficina. Y ahí estaba Belaúnde, entre ropa americana”, relató.
El exministro también instó a Vidovic a investigar la logística detrás de la fuga frustrada. “A las 3 de la tarde de ese día, en la terminal de Trinidad, alguien debía entregar un sobre de dinero para que despegue una avioneta con Belaúnde. ¿Cómo tenemos esa información? ¡Investigue, ministro!”, insistió.
Romero sugirió revisar las declaraciones de Belaúnde en Perú, donde —según él— se menciona a un policía de inteligencia y a un abogado como facilitadores de la fuga. “Ahí está todo. En el cuaderno de investigaciones del Perú. Trasládense, pregunten, revisen”, recomendó.
En respuesta a las acusaciones de Vidovic sobre presuntas torturas durante su detención, Romero fue enfático: “Yo nunca he llamado para que le hagan daño o no le hagan daño. No lo conozco personalmente. No era ministro cuando fue detenido. Yo era senador. Infórmese, señor ministro de Justicia”.
Romero también negó haber obligado a Vidovic a firmar papeles en blanco y rechazó cualquier vínculo con abusos durante el operativo. “No hagan una coreografía donde no hay”, concluyó, dejando abierta una controversia que podría escalar en el ámbito judicial y político.




