Éxito Noticias, 9 de enero 2026.- El dirigente Mario Argollo abandonó la mesa de diálogo con el Gobierno tras denunciar la falta de avances en la atención a las demandas sociales. Visiblemente molesto, acusó al Ejecutivo de hacer “oídos sordos” a los reclamos de las mayorías y calificó la situación como “una revolución nacional”, al considerar que las protestas no han logrado conmover a las autoridades.
Argollo cuestionó además el rol de la justicia, a la que señaló como subordinada al Gobierno, generando decepción entre los sectores movilizados. En ese marco, anunció que convocará al pueblo boliviano a exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503, afirmando que la clase trabajadora ha sido doblegada y que aún falta masificar el reclamo en las calles.
El dirigente exhortó a organizaciones sociales, cooperativistas y ciudadanía en general a sumarse a la demanda de abrogación del decreto, denunciando que el Gobierno se niega de manera rotunda a derogarlo. Tras sus declaraciones, abandonó de forma apresurada la Casa Grande del Pueblo y se retiró en un taxi, sin confirmar si el diálogo quedó oficialmente roto.
En paralelo, el presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras Auríferas de Bolivia (FENCOMIN), Guido Sánchez, anunció que su sector también se retira de las mesas técnicas instaladas con el Gobierno. Denunció que las observaciones al DS 5503, especialmente a los artículos 5, 9, 10, 11, 12, 13 y 51, no fueron consideradas ni modificadas. “No se ha tocado ni una coma”, reclamó.
Sánchez pidió al presidente del Estado que intervenga directamente, ya que —según dijo— sus ministros “no están trabajando ni actuando a la altura” y están provocando a los sectores sociales. Convocó a una reunión de emergencia para el lunes con las federaciones mineras auríferas, advirtiendo que la falta de escucha del Gobierno podría derivar en mayores conflictos sociales, pese a la disposición del sector de seguir trabajando por el país.






