Éxito Noticias, 1 de marzo 2026.- La mañana de este domingo se celebró una misa en el lugar donde ocurrió el accidente del avión Hércules de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), que dejó 22 fallecidos y más de 40 heridos el pasado 27 de febrero en la ciudad de El Alto. La ceremonia fue presidida por el obispo Giovani Arana, quien convocó a la comunidad a reflexionar sobre el dolor y la solidaridad.
Durante la homilía, Arana señaló que el sitio del siniestro no solo fue testigo del sufrimiento humano, sino también de la pobreza material y espiritual. El obispo lamentó la indiferencia de algunos frente al dolor de las víctimas, recordando que en medio del dinero esparcido tras el accidente, lo más importante era la vida y la integridad de las personas.
“Este lugar ha sido testigo del sufrimiento humano, pero también de la pobreza, no solo material, sino humana. No podemos dejarnos vencer por lo económico, debemos ser solidarios los unos con los otros”, expresó el obispo, en un llamado a priorizar la empatía por encima de lo material.
En el marco del segundo domingo de Cuaresma, Arana pidió que el sitio de la tragedia se convierta en un “altar de fe”, donde el dolor se transforme en súplica y la tragedia en esperanza. Recordó que la Iglesia no tiene respuestas técnicas ante la muerte, pero sí la misión de acompañar y dar consuelo espiritual.
El obispo también reflexionó sobre el sentido del sufrimiento, señalando que la fe invita a mirar más allá de la oscuridad. “Cristo no eliminó el sufrimiento del mundo, pero lo atravesó y lo venció, enseñándonos que todo dolor puede ser superado desde él y con él”, afirmó.
La misa contó con la presencia de vecinos de la zona, efectivos militares y equipos de emergencia que participaron en las labores de rescate. El accidente afectó a al menos 15 vehículos que transitaban cerca de la terminal aeroportuaria, dejando una profunda huella en la población alteña y en todo el país.




