Éxito Noticias, 4 de enero 2026.- Nicolás Maduro pasó su primera noche detenido en Estados Unidos tras ser capturado en Caracas y trasladado a Nueva York, donde quedó a disposición del tribunal federal del Distrito Sur, en un proceso judicial que lo expone a penas de extrema gravedad y marca un punto de quiebre en la relación entre Washington y América Latina.
El presidente venezolano fue ingresado bajo custodia federal luego de una operación que derivó en su traslado a territorio estadounidense. La causa quedó radicada en el Distrito Sur de Nueva York, un fuero clave en el juzgamiento de grandes organizaciones criminales internacionales y de figuras políticas acusadas de narcotráfico.
Primera noche detenido y comienzo del proceso judicial en Nueva York
Tras su arribo a Nueva York, Maduro quedó alojado en una prisión federal de máxima seguridad mientras se organizan las primeras audiencias del caso. El lunes deberá comparecer ante el juez del Distrito Sur, donde se formalizará la imputación y se definirán los próximos pasos procesales.
El escrito acusatorio, de 25 páginas, involucra también a su esposa, Cilia Flores, y describe una presunta red que habría utilizado recursos del Estado venezolano para facilitar el tráfico internacional de drogas. La fiscalía considera que se trata de una organización criminal transnacional con capacidad para afectar la seguridad nacional estadounidense.
Qué cargos enfrenta Nicolás Maduro y qué penas podría recibir en EEUU
Los cargos que pesan sobre Nicolás Maduro son de máxima gravedad dentro del sistema federal estadounidense. La acusación incluye conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ese tipo de armamento.
En términos penales, la conspiración para importar cocaína contempla una pena mínima de 10 años y una máxima de cadena perpetua. El narcoterrorismo, considerado un delito especialmente agravado, puede derivar directamente en prisión perpetua. A esto se suman penas adicionales por corrupción y conspiración criminal, que pueden alcanzar 20 años o más por cada cargo.
El uso y la posesión de armas de guerra añaden agravantes severos: según la legislación estadounidense, estas condenas pueden acumularse y sumar 30 años o más, o incluso derivar en una pena de por vida si se vinculan al narcotráfico.
Los antecedentes que marcan el posible destino judicial de Maduro
El tribunal que juzgará a Maduro tiene antecedentes contundentes. Allí fueron condenados el dictador panameño Manuel Noriega, sentenciado a 40 años; el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años en 2024; y Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien recibió cadena perpetua en 2019.
En ese mismo fuero, Ismael “El Mayo” Zambada se declaró culpable para evitar un juicio que podía terminar en una condena de por vida. En todos los casos, la Justicia estadounidense aplicó penas máximas al considerar que se trataba de organizaciones criminales de alcance internacional.
Al anunciar el proceso, Pam Bondi fue categórica y aseguró que Maduro y Flores “enfrentarán la ira de la Justicia estadounidense”. También recordó que Washington ofrecía una recompensa de u$s50 millones por el líder venezolano, señalado como jefe del denominado Cartel de los Soles.
Si los cargos principales son probados y las penas se acumulan, Nicolás Maduro podría recibir una condena superior a los 40 o 50 años de prisión, lo que en términos prácticos equivaldría a una cadena perpetua.
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